
El silencio nocturno de Boadilla del Monte se rompió con el estruendo de las sirenas. En una vivienda de la calle Comunidad de Canatias se desató un incendio que casi le cuesta la vida a una madre y a su hijo de catorce años. Ambos fueron encontrados inconscientes en el rellano de la escalera, donde intentaban escapar del denso humo. Los médicos califican su estado como extremadamente grave.
El incendio comenzó hacia la una y media de la madrugada en la primera planta de un edificio de cuatro pisos. Las llamas rápidamente envolvieron el piso y el humo denso se propagó por la escalera, bloqueando las vías de escape. Los ocupantes de la vivienda donde se originó el fuego lograron salir por sus propios medios. Pero para la familia que vivía en el piso superior, la situación se convirtió en una auténtica trampa.
Evacuación dramática
Cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar, la escalera ya estaba llena de humo. Los rescatistas hallaron a la mujer y al adolescente inconscientes: intentaron salir, pero no lograron atravesar la densa cortina de humo. El chico presentaba signos de muerte clínica, su corazón no latía. Los sanitarios iniciaron inmediatamente la reanimación en el mismo lugar del incidente. Ambos heridos fueron estabilizados y trasladados de urgencia a dos hospitales de Madrid —La Paz y Puerta de Hierro.
Los bomberos trabajaron en condiciones de visibilidad reducida y altas temperaturas. Tuvieron que evacuar a los residentes de los pisos superiores a través de ventanas y balcones, utilizando escaleras y equipos especiales. En total, seis dotaciones de bomberos lucharon contra el fuego y rescataron a personas que habían quedado atrapadas. Como consecuencia del incidente, otras 19 personas, entre ellas cinco miembros de la Guardia Civil y un agente de policía, sufrieron intoxicaciones leves por inhalación de humo.
Causas y consecuencias
Aún se desconoce qué originó el incendio. Los expertos de la Guardia Civil continúan investigando, pero ya descartan la hipótesis de una explosión de gas doméstico. El piso donde se inició el fuego sufrió graves daños y el humo llegó incluso a estancias situadas por encima del foco.
Los vecinos del edificio todavía no logran recuperarse de lo ocurrido. Muchos tuvieron que pasar varias horas en la calle, observando el operativo de emergencia. Algunos recuerdan que el olor a quemado apareció de repente y que, enseguida, los pasillos se llenaron de humo. Para muchos, aquella noche fue una verdadera prueba de resistencia.
Reacción y apoyo
En la ciudad se comenta el suceso con preocupación. Los vecinos expresan su solidaridad con la familia afectada y agradecen a los equipos de emergencia por la rapidez de su actuación. Los médicos señalan que el estado de la madre y el hijo sigue siendo grave, pero mantienen la esperanza en su recuperación.
Los incendios en viviendas siempre representan un peligro tanto para los bienes materiales como para la vida de las personas. Este caso volvió a poner de relieve la importancia de cumplir con las medidas de seguridad y la necesidad de una respuesta rápida ante situaciones de emergencia. La investigación continúa y los vecinos de Boadilla del Monte esperan que algo así no vuelva a ocurrir.












