
En la capital de España, en el Teatro Fernán Gómez, se inauguró una exposición inusual dedicada al centenario de la aparición de la cámara Leica 1. Esta cámara, que pesaba solo 400 gramos, revolucionó en su momento la fotografía y se convirtió en una herramienta indispensable para reporteros y aficionados en todo el mundo.
La exposición, abierta al público hasta el 11 de enero de 2026, invita a los visitantes a sumergirse en la historia centenaria de Leica. En las paredes de la galería se muestran 174 fotografías cuidadosamente seleccionadas, realizadas por maestros de los siglos XX y XXI. Entre ellas se encuentran obras de Bruce Davidson, Elliott Erwitt, Alberto Korda, Ralph Gibson, Sebastião Salgado, Steve McCurry, Joel Meyerowitz, Jane Evelyn Atwood, así como de reconocidos fotógrafos españoles.
La Leica 1 apareció en 1925 y cambió de inmediato el enfoque de la fotografía. Gracias a su tamaño compacto y resistencia, permitió a los fotógrafos trabajar de forma rápida y discreta, situándose en el centro mismo de los acontecimientos. Hasta entonces, la fotografía de reportaje era imposible sin trípodes pesados y equipos voluminosos. La nueva cámara abrió el camino a la movilidad y la espontaneidad, algo especialmente valorado por corresponsales de guerra y fotógrafos callejeros.
La exposición permite seguir no solo la evolución de la propia cámara, sino también el desarrollo del fotoperiodismo. Los visitantes podrán ver fotografías tomadas tanto a principios del siglo pasado como en la actualidad. La pieza más antigua data de 1914: una imagen capturada con el prototipo de la cámara creada por el ingeniero Oskar Barnack. La producción industrial de Leica comenzó solo después de la Primera Guerra Mundial, marcando así otro hito en la historia de la tecnología.
Se presta especial atención a los autores españoles. La muestra incluye obras de Agustín Centelles, Ricard Terré, Gonzalo Juanes, Manuel Sonseca, Clemente Bernad, Manolo Laguillo, Anna Turbau, Javier Campano, Alberto García-Alix y otros. Muchos de ellos documentaron momentos clave de la Guerra Civil y la posguerra en España, dejando un legado visual único.
Los organizadores han descartado el orden cronológico para crear conexiones emocionales entre diferentes épocas y temáticas. Las fotografías se agrupan según su temática: calle, naturaleza, clima, mirada femenina. Este planteamiento permite al público apreciar no solo la evolución tecnológica, sino también los cambios en la percepción del mundo a través del objetivo de una Leica.
En una zona aparte de la exposición, se pueden ver materiales de archivo en vídeo sobre la fabricación de cámaras, así como carteles publicitarios de los años 40 y 50. A lo largo de una de las paredes se extiende una línea del tiempo de 20 metros en la que se señalan los principales hitos en la historia de la empresa alemana desde 1914 hasta 2025.
La exposición invita a no apresurarse y a observar cada detalle con atención. Aquí no solo se pueden conocer los logros técnicos, sino también sentir la atmósfera de épocas pasadas y ver a través de los ojos de los fotógrafos momentos que se han convertido en parte de la historia mundial.












