
A finales de mayo, en Talavera de la Reina (provincia de Toledo), se suspendieron de manera repentina los exámenes preventivos de cáncer de mama. La empresa responsable de realizar las mamografías cerró inesperadamente, sin avisar ni a las autoridades locales ni a las pacientes. En los primeros cinco meses del año, más de cuatro mil mujeres se sometieron a la prueba, pero unas tres mil más quedaron a la espera de su turno.
La situación generó preocupación entre las mujeres de la región. Muchas comenzaron a contactar con la Asociación contra el Cáncer para averiguar por qué no les asignaban una cita. Pronto quedó claro: la empresa encargada del cribado se declaró en quiebra y dejó de operar sin dar explicaciones. El gobierno regional se vio obligado a buscar de manera urgente un nuevo proveedor para no dejar a las mujeres sin esta prueba fundamental.
Tras varios meses de incertidumbre, las autoridades de Castilla-La Mancha anunciaron la firma de un contrato con la compañía médica Quirón. La nueva entidad deberá completar todas las pruebas pendientes antes de finales de diciembre. Ya ha comenzado a contactarse a las primeras quinientas pacientes y, en las próximas semanas, está previsto convocar a mamografía a todas las que no pudieron realizarse el examen en primavera y verano. Las autoridades aseguran que, antes de que termine el año, las tres mil mujeres pendientes podrán acceder al diagnóstico.
Paralelamente, estalló un conflicto político. La alcaldesa de Talavera de la Reina y representantes de los partidos de la oposición acusaron al gobierno regional de negligencia y exigieron explicaciones por meses de inacción. Algunos políticos afirmaron que, debido al retraso en las revisiones, algunas mujeres podrían haberse quedado sin tratamiento a tiempo. La asociación contra el cáncer también expresó su preocupación y prometió vigilar el cumplimiento del programa de cribado.
Las mamografías se realizan en el marco de un programa público dirigido a mujeres de entre 45 y 70 años. En toda la región, más de cien mil personas se someten anualmente a este examen. A pesar de la crisis, las autoridades aseguran que todas aquellas que realizaron la prueba antes del cierre de la empresa ya recibieron sus resultados. Para los próximos años, se ha convocado una nueva licitación para el servicio de cribado, con el objetivo de evitar que esta situación se repita.












