
En la ciudad de Terrassa (provincia de Barcelona) concluyó una importante operación policial, durante la cual fueron detenidas 16 personas sospechosas de pertenecer a una organización criminal dedicada a la distribución de cocaína. Según la policía, los integrantes de la banda utilizaban activamente patinetes eléctricos para repartir drogas por la ciudad, lo que les permitía moverse rápidamente y evitar la atención de las fuerzas de seguridad.
La investigación se prolongó durante más de nueve meses. Durante este tiempo, los agentes policiales siguieron de cerca los movimientos de los sospechosos y documentaron sus acciones. Como resultado, el 16 de octubre se realizaron registros simultáneos en ocho viviendas situadas en diferentes zonas de Terrassa. Según la versión de los investigadores, en esos lugares se organizaba el suministro y la venta de sustancias prohibidas.
En el grupo había hombres y mujeres de entre 20 y 54 años. Cada uno tenía un papel asignado: algunos se encargaban de la compra y almacenamiento de las drogas, otros de empaquetar y entregar la mercancía, y ciertos miembros distribuían cocaína y marihuana a los clientes. Toda la estructura estaba dirigida por una persona que coordinaba las acciones del resto y asignaba las tareas.
Durante los registros, la policía encontró 350 gramos de cocaína, 1,6 kilos de marihuana, diez balanzas electrónicas, más de 11.000 euros en efectivo, así como armas: una pistola de aire comprimido, unos nudillos y un machete. Todo esto fue incautado como prueba material. Tras la operación, los detenidos fueron acusados de tráfico de drogas y pertenencia a una organización criminal. Actualmente, la investigación trata de averiguar si la banda tenía vínculos con otros grupos en la región.












