
En Valencia se intensifica un nuevo episodio del escándalo relacionado con la catastrófica inundación que costó la vida a cientos de personas. La investigación ha obtenido un vídeo que durante mucho tiempo no fue mostrado ni al tribunal ni al público. En las imágenes se registran las acciones de altos funcionarios el día de la tragedia, y ahora su papel en lo sucedido genera aún más interrogantes.
La grabación, realizada por encargo del gobierno regional, muestra a los miembros de los servicios de emergencia llegando al centro de coordinación en L’Eliana. Entre ellos se encuentran la exdirectora del organismo, su adjunto y otro alto cargo. En las pantallas del centro, en ese momento, se podía ver la evolución del fenómeno, y en los documentos que revisaba la exjefa se indicaban las zonas de mayor peligro: el río Magro y la rambla de Poyo. Fue el desbordamiento de estos lugares lo que provocó la ola destructora que arrasó varias ciudades.
Especial interés de los investigadores despertaron las grabaciones donde la exfuncionaria hace anotaciones sobre la necesidad de controlar las zonas de riesgo y menciona a los bomberos. Sin embargo, según se descubrió, la vigilancia de los puntos críticos se suspendió mucho antes del momento más grave del desastre. El jefe de los bomberos explicó que los empleados abandonaron el lugar porque querían ir a almorzar, lo que causó indignación en muchos.
El video, que fue incluido en el expediente solo tras la insistencia del tribunal, resultó estar editado. Representantes de organizaciones sociales exigen que se presente el original sin alteraciones, sospechando que parte de la información pudo haber sido eliminada. El abogado de una de las asociaciones está convencido de que la grabación fue manipulada.
Al mismo tiempo, el entorno de la exjefa del departamento intenta restar importancia a las nuevas pruebas, afirmando que siempre se priorizó la entrega oportuna de información a las ciudades afectadas. Sin embargo, la investigación reveló que la advertencia a los habitantes sobre el peligro inminente se envió con gran retraso, cuando las consecuencias ya eran irreversibles.
La aparición de nuevos videos también pone en duda la versión de la supuesta falta de información por parte de las autoridades regionales. Anteriormente, los funcionarios afirmaron que no recibieron advertencias a tiempo de los servicios nacionales de meteorología e hidrología. Ahora, esta postura parece cada vez menos convincente ante los nuevos hechos.












