
España vive uno de los mayores escándalos del sector transporte de los últimos años. Tras el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), donde chocaron los trenes Iryo y Alvia, el sindicato de maquinistas SEMAF ha dado un paso sin precedentes. La organización anunció oficialmente su intención de convertirse en parte acusadora en el proceso judicial para exigir personalmente responsabilidades penales a los implicados. La tragedia dejó al menos 45 muertos y decenas de heridos. Las dudas y cuestionamientos hacia las compañías ferroviarias y las entidades estatales crecen cada día.
La situación evoluciona rápidamente. Además de SEMAF, ya han intervenido otras organizaciones como Hazte Oír y Liberum. Esta última acusa directamente a tres altos cargos —de Adif y de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria— de delitos graves, como homicidio involuntario y violación de los derechos laborales. El foco está puesto no solo en las causas técnicas del siniestro, sino también en una posible negligencia a la más alta escala.
Investigación y acusaciones
Los primeros resultados de la investigación han causado conmoción. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), en su informe preliminar, señaló una avería crítica: en el lugar del descarrilamiento se halló un tramo de vía roto. Fue precisamente allí donde el tren Iryo perdió el control y, segundos después, fue embestido por el Alvia. SEMAF, sin esperar el final de las pesquisas, declaró una huelga general de maquinistas para exigir no solo el castigo a los responsables, sino también transparencia en el proceso.
Paralelamente, el juzgado de instrucción número 2 de Montoro ya ha iniciado las declaraciones y analiza la documentación entregada por la Guardia Civil. En su primer informe aparecen detalles que podrían dar un giro al caso. Hazte Oír ha presentado una denuncia por posible negligencia, mientras que Liberum exige responsabilidades concretas: se solicita imputar al director de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, al director de Seguridad en Circulación de Adif y al subdirector de Alta Velocidad de la misma entidad.
Una mirada desde dentro
La tensión aumenta dentro del sector ferroviario. SEMAF insiste en que, sin la participación sindical en el proceso, es imposible alcanzar la objetividad. Consideran que solo la posición independiente de los maquinistas permitirá esclarecer las verdaderas causas de la tragedia y evitar que el caso se archive. Al mismo tiempo, representantes de Adif y de entidades estatales prefieren no hacer declaraciones públicas por el momento, lo que no hace más que alimentar las sospechas entre la ciudadanía.
Las dudas sobre el estado técnico de las vías y la calidad en el control de la infraestructura son cada vez más frecuentes. El informe de la CIAF señala signos evidentes de desgaste y la falta de mantenimiento oportuno. Esto pone en entredicho no solo la actuación de empleados concretos, sino todo el sistema de gestión ferroviaria en España. Sin embargo, por el momento ninguno de los responsables ha asumido la responsabilidad de lo ocurrido.
Repercusión social
La tragedia de Adamuz ha provocado una ola de indignación en todo el país. Los familiares de las víctimas y los heridos exigen justicia, mientras que las organizaciones sociales insisten en la máxima transparencia durante la investigación. En las redes sociales y en las calles de las ciudades, se escuchan llamamientos a reformas y a un control más estricto de la seguridad en el transporte. Muchos creen que una catástrofe similar podría haber ocurrido en cualquier momento, y que solo un milagro salvó más vidas.
Mientras la investigación continúa, la desconfianza hacia las instituciones oficiales crece en la sociedad. La población exige no solo encontrar y castigar a los responsables, sino también cambiar el enfoque en la gestión de la red ferroviaria. SEMAF y otras organizaciones aseguran que no cesarán hasta que todos los culpables sean identificados. Por delante queda un proceso largo y complejo, que podría transformar por completo el sistema de seguridad ferroviaria en España.












