
La noticia sobre la relación entre la actriz Blanca Romero y el entrenador de fútbol Quique Sánchez Flores se ha convertido en el principal tema de conversación en España. Mientras la pareja prefiere guardar silencio, sus familiares ya han comenzado a comentar sobre esta inesperada unión. Parece que el deseo navideño de Blanca de encontrar el amor, que expresó a los reporteros poco antes de las fiestas, se cumplió mucho antes de lo que ella imaginaba. O quizás la actriz asturiana ya ocultaba entonces un agradable secreto.
Justo antes de Navidad, Blanca anunció su partida de Madrid, donde, según sus palabras, se sentía muy bien, para regresar a su tierra natal y celebrar con su familia. «Vuelvo a la montaña», compartió sin imaginar que, a la mañana siguiente, su foto con el exfutbolista aparecería en las portadas de todas las revistas de moda.
La sorpresa no fue solo para el público. Los primos de Quique, la actriz Alba Flores y el músico Guillermo Furiase, claramente no estaban al tanto de lo sucedido. Durante un evento en memoria de su padre y tío, Antonio Flores, los periodistas los tomaron desprevenidos preguntándoles sobre el nuevo romance en la familia.
«Mi prima y yo sabemos tanto del tema…», bromeó Guillermo, mientras el rostro de Alba reflejaba toda una gama de emociones: desde la sorpresa hasta el asombro más genuino. Era difícil saber si lo escuchaba por primera vez o merecía un premio de actuación por su reacción. «Simplemente no tenemos tiempo para hablar de todo», respondió entre risas. Guillermo, intentando contener la carcajada, añadió: «Acabo de enterarme», a lo que Alba susurró: «Yo también».
A pesar de la evidente sorpresa, la joven generación del clan Flores demostró su característica hospitalidad. Aseguraron a todos que estarían encantados de recibir a Blanca en su familia. «Aquí siempre acogemos a todos», afirmó con confianza Alba Flores. Guillermo respaldó la actitud de su prima: «Buena gente, bienvenida». Por ahora, son los únicos miembros de la famosa familia que han comentado el romance más sonado del año.
La propia Blanca Romero no se apresura a confirmar los rumores, pero deja sutiles pistas para sus seguidores. Una reciente publicación en sus redes sociales con la frase filosófica «La vida cambia cuando la compartes con alguien que te impulsa hacia tus valores, no hacia tus complejos», fue interpretada por muchos como una indirecta a una nueva relación. El resto de su perfil muestra escenas cotidianas: una visita al Mercado de San Miguel en Madrid, una felicitación de cumpleaños a su hija Lucía Rivera y fotos de postres apetitosos.
En cuanto a Kike Sánchez Flores, sigue fiel a su estilo. El entrenador parece vivir en una realidad paralela, alejada de los titulares y chismes. No ha hecho apariciones públicas ni asistido a eventos, y su cuenta en redes sociales, ya de por sí poco activa, sigue en silencio. Al parecer, el exentrenador de Sevilla, Benfica y Shanghai Shenhua, prefiere competir en otra liga, mucho más reservada.
Cabe señalar que Enrique «Kike» Sánchez Flores es una figura destacada en el fútbol español. Hijo del futbolista Isidro Sánchez y de la cantante de flamenco Carmen Flores, él mismo tuvo una brillante carrera como jugador, militando en el Valencia, el Real Madrid y el Zaragoza. Tras su retiro, se convirtió en un exitoso entrenador, dirigiendo equipos como Getafe, Valencia, Benfica, Atlético de Madrid —con el que ganó la Liga Europa de la UEFA—, así como clubes en Inglaterra, Emiratos Árabes Unidos y China.











