
En España se llevó a cabo una gran operación en la que fue desmantelado un grupo criminal dedicado al comercio ilegal de gases fluorados. Como resultado de la actuación conjunta de la policía y la agencia de aduanas, cinco personas fueron detenidas y se incautaron más de 48.000 kilos de compuestos químicos que representan una amenaza para el clima. La operación abarcó varias regiones del país y se ha convertido en una de las más destacadas de los últimos años en la lucha contra los delitos medioambientales.
La investigación reveló que los integrantes del grupo utilizaban una compleja red de empresas para ocultar el origen y el movimiento de las sustancias peligrosas. Durante los registros realizados en Madrid, Alicante y Valencia, se hallaron almacenes con miles de bombonas sin la debida certificación ecológica. Según los expertos, el valor de mercado de la mercancía incautada supera los tres millones de euros.
El modus operandi
La red criminal operaba desde principios de 2023, suministrando gases fluorados al mercado interno y externo sin la documentación requerida y sin pagar impuestos. Para encubrir sus actividades se utilizaban empresas ficticias que gestionaban grandes flujos de dinero. Los investigadores identificaron más de 10 millones de euros que fueron transferidos a cuentas vinculadas a los implicados en la trama.
Los gases mencionados en el caso se utilizan ampliamente en sistemas de refrigeración y aire acondicionado. Sin embargo, su distribución incontrolada representa una grave amenaza para el medioambiente: algunas de estas sustancias pueden intensificar el efecto invernadero miles de veces más que el dióxido de carbono. La falta de control sobre su comercio infringe no solo la legislación española, sino también la europea.
Manipulaciones financieras
Durante la investigación, se prestó especial atención a los flujos financieros. El dinero obtenido de la venta ilegal de gases se transfería a través de una cadena de empresas fantasma y se enviaba al extranjero. Este método permitía a los miembros del grupo eludir la atención de las autoridades fiscales y policiales, así como blanquear los ingresos procedentes de actividades delictivas.
En total, se realizaron once registros en instalaciones vinculadas a nueve empresas diferentes. Como resultado, se incautaron no solo gases, sino también documentación que demuestra la magnitud de las operaciones. Todos los detenidos han sido puestos a disposición judicial y se enfrentan a cargos que incluyen delitos medioambientales, contrabando, fraude y blanqueo de capitales.
Daño medioambiental
Los expertos señalan que este tipo de esquemas causa un doble perjuicio: el Estado pierde ingresos fiscales significativos y el medio ambiente enfrenta una amenaza adicional. Los gases fluorados, al liberarse en la atmósfera, aceleran el calentamiento global, lo que contradice los compromisos de España y la Unión Europea en la lucha contra el cambio climático.
Las autoridades subrayan que combatir el tráfico ilegal de estas sustancias se ha convertido en una prioridad. La operación, que culminó con la detención de cinco sospechosos, representa un paso importante para prevenir futuras pérdidas ecológicas y económicas.












