
Agentes de la Policía Nacional llevaron a cabo una operación a gran escala en la que desarticularon una organización criminal dedicada al traslado de menores desde albergues en las Islas Canarias hacia Francia. Como resultado, fueron detenidas 11 personas: nueve en Lanzarote, una en Madrid y otra en Las Palmas de Gran Canaria. Cuatro de ellas ya se encuentran en prisión, acusadas de pertenencia a organización criminal, falsificación de documentos, traslado ilegal de personas, vulneración de los derechos familiares, encubrimiento y pornografía infantil.
La investigación sigue abierta, ya que no se ha localizado a todos los menores desaparecidos de los albergues. Las autoridades canarias señalan que actualmente hay unas 300 investigaciones en curso sobre fugas de menores de los centros bajo tutela. Por ahora, no se han dado datos exactos sobre el número de desaparecidos ni si entre ellos había migrantes.
La investigación comenzó tras una serie de desapariciones: entre noviembre de 2024 y mayo de 2025, catorce menores desaparecieron de dos albergues en Lanzarote y Gran Canaria. La policía inició entonces una búsqueda y trató de esclarecer si existía una red detrás. En mayo, tres menores fueron retenidos en el aeropuerto de Lanzarote, acompañados por un ciudadano de Mauritania, cuando intentaban volar a Madrid sin la documentación necesaria. Durante la revisión se descubrió que uno de los acompañantes se hacía pasar por adolescente, aunque en realidad era mayor de edad. Ambos fueron arrestados por falsificación de documentos y sustracción de menores.
Esquema transnacional y conexiones internacionales
Una investigación más profunda permitió descubrir una estructura ramificada que operaba en varios continentes. En Marruecos se encontraban los couriers responsables del cruce de fronteras, mientras que en Côte d’Ivoire (Costa de Marfil) estaban los encargados de fabricar documentos falsificados. Ya en España, el grupo proporcionaba alojamiento temporal y organizaba el posterior traslado de los menores a Francia. Durante los registros en Lanzarote, la policía incautó numerosos documentos, dispositivos electrónicos, objetos personales y dinero en efectivo.
La mayoría de las detenciones se llevaron a cabo en Lanzarote, pero la investigación no se limita solo al territorio español. Actualmente, las fuerzas de seguridad intentan identificar todas las conexiones de la red criminal, incluidos los vínculos en Marruecos y Francia, donde continúa la búsqueda de posibles cómplices. En la operación también participan colaboradores internacionales.
Búsqueda en curso y nuevos retos
Por el momento, la atención policial se centra en la parte española del esquema. Sin embargo, para esclarecer plenamente el caso, será necesario conocer cómo operaban los miembros de la red fuera del país. Las autoridades destacan que la prioridad sigue siendo la localización y protección de los menores, cuyo paradero aún se desconoce. La Operación Tritón se ha convertido en una de las más grandes en la lucha contra este tipo de delitos en España en los últimos años.












