
En la prisión de Black Beach, en la capital de Guinea Ecuatorial, Malabo, dos ciudadanos españoles llevan siete meses detenidos. Hace poco, por primera vez en mucho tiempo, les permitieron reunirse con sus familiares y representantes de la misión diplomática española. La esposa de uno de los reclusos, Victoria, pudo visitar a su marido acompañada de una amiga médica, quien le realizó un chequeo. Por suerte, el estado de salud del hombre es satisfactorio.
A principios de la semana pasada, funcionarios de la embajada de España —el segundo jefe de misión y el cónsul— visitaron a los detenidos. Lograron reunirse con ambos españoles, quienes siguen bajo custodia acusados de corrupción. Tras este encuentro, la dirección de la prisión prometió permitir más visitas familiares. Sin embargo, al día siguiente el acceso fue de nuevo restringido. Los intentos de la esposa de uno de los españoles de ver a su marido terminaron en una negativa, a pesar de los acuerdos previos.
Acusaciones y circunstancias de la detención
Ambos españoles, originarios de Andalucía, trabajaban en una empresa que se dedicaba a instalar televisión digital en Guinea. Fueron detenidos después de participar en una reunión con autoridades locales sobre la implementación del proyecto. Inmediatamente después del encuentro les confiscaron los pasaportes y, días más tarde, fueron arrestados bajo la acusación de estar implicados en la desaparición de parte de los fondos asignados al proyecto. Según la fiscalía, de los 15 millones de euros pagados para la primera fase de instalación del equipo, alrededor de seis millones habrían sido robados o utilizados para sobornos.
Las familias de los detenidos insisten en que sus familiares no tuvieron relación con las operaciones financieras y se encargaban únicamente de la parte técnica del proyecto. Consideran que las principales sospechas deberían recaer en la dirección de la empresa, que salió del país. En marzo, la fiscalía local emitió una orden de búsqueda contra el presidente de la firma, quien también ocupa altos cargos en Granada.
Condiciones de detención y gestiones diplomáticas
Durante los dos meses y medio iniciales tras su arresto, los españoles estuvieron retenidos en el cuartel de la guardia, donde podían comunicarse regularmente con sus familiares. Sin embargo, en abril fueron trasladados a Black Beach, una prisión tristemente célebre donde, según organizaciones de derechos humanos, se violan frecuentemente los derechos de los reclusos. A partir de ese momento, el contacto con el exterior prácticamente se interrumpió.
Los diplomáticos españoles continúan monitoreando la situación y prestan el apoyo consular necesario a los detenidos. Mientras tanto, el abogado en Guinea todavía no ha podido reunirse con sus defendidos y la fecha del juicio no ha sido fijada. En España, el letrado que representa los intereses de los arrestados prepara una solicitud al Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria, ya que considera que la única forma de lograr justicia es mediante la presión internacional.
Negociaciones entre los países e intentos de ayuda por vías no oficiales
Paralelamente a las gestiones oficiales, también se han sumado canales informales. Por ejemplo, la orden salesiana, que tiene colegios tanto en Granada como en Malabo, intenta mediar a través de sus contactos. Recientemente, tras la visita de diplomáticos españoles a los presos, representantes de la misión se reunieron con el presidente de Guinea Ecuatorial. Durante el encuentro se discutió un proyecto de televisión digital y la posibilidad de buscar, conjuntamente, una solución al caso de los detenidos. El jefe de Estado manifestó interés en cooperar con España para la recuperación de fondos sustraídos; sin embargo, no se dio información concreta sobre el destino de los españoles.
Por ahora la situación sigue siendo incierta: familiares y abogados continúan luchando por los derechos y la libertad de sus seres queridos, mientras las autoridades españolas buscan vías diplomáticas para resolver el conflicto. La cuestión de un juicio justo y el acceso a los detenidos sigue sin resolverse.












