
En el corazón de Asturias, cerca de Villaviciosa, se encuentra la finca ecológica familiar Los Caserinos, donde cualquier persona puede descubrir de forma gratuita la auténtica vida rural. Aquí, tanto niños como adultos no solo verán cómo viven las vacas, ovejas y gallinas, sino que también aprenderán cómo de la leche fresca nacen los famosos quesos asturianos y el tradicional arroz con leche. La visita está pensada para toda la familia y es especialmente popular durante las vacaciones de invierno y las fiestas de diciembre, cuando apetece salir al campo y pasar tiempo juntos.
Los visitantes pueden observar el proceso de ordeño, interactuar con animales de razas locales e incluso probar suerte como ayudantes de granjero. Al final del recorrido, se ofrece una degustación: en la mesa aparecen distintos tipos de queso, yogures y, por supuesto, el famoso arroz con leche, el postre que en Asturias se prepara siguiendo una receta especial. Para muchos niños es la primera experiencia de ver cómo los alimentos llegan a la mesa, y para los adultos, una oportunidad de recordar el sabor de la leche auténtica y del queso recién hecho.
Turismo rural y alojamiento en la finca
Para quienes desean quedarse más tiempo, Los Caserinos ofrece una acogedora casa de huéspedes dentro de la propia finca. El alojamiento, de dos plantas, está rodeado de prados verdes y árboles frutales, y desde las ventanas se disfruta de vistas a las colinas asturianas. La casa dispone de un amplio salón, cocina totalmente equipada, lavandería y un porche para relajarse al aire libre. El precio por noche es de 160 euros e incluye una cesta con productos de la finca y una visita guiada gratuita por las instalaciones.
Este tipo de alojamiento es especialmente apreciado por familias con niños: no solo permite conocer la vida de una granja, sino también disfrutar de la tranquilidad lejos del bullicio urbano. Para los más pequeños hay zonas de juegos, mientras que los adultos pueden pasear por los alrededores o simplemente relajarse en la terraza con una taza de leche fresca. Alojarse en una granja es una oportunidad para sumergirse en el ambiente rural de Asturias y descubrir cómo vive y trabaja una familia local.
Tradición y modernidad
Los Caserinos no es solo una granja, sino un negocio familiar transmitido de generación en generación desde 1910. Hoy apuestan por la sostenibilidad y las técnicas artesanales: todos los productos se elaboran sin químicos y los animales viven en condiciones lo más naturales posible. La granja alberga razas poco comunes como la oveja xalda, la vaca asturiana de los Valles, la gallina pita pinta y el cerdo gochu astur-celta. Cada visitante puede no solo observar a los animales, sino también aprender sobre sus características y su papel en la cultura local.
La visita guiada abarca todas las etapas de la producción: desde el ordeño hasta la maduración del queso y la elaboración de yogur. La degustación ocupa un lugar especial: aquí podrás probar no solo quesos clásicos, sino también variantes originales, como el queso azul con sidra, ya premiado en certámenes nacionales. Todos los productos pueden comprarse directamente en la granja o mediante la tienda online.
Cómo reservar la visita y qué debes saber
La visita a la granja es gratuita, pero las plazas son limitadas: cada grupo no supera las 30 personas. Las excursiones se realizan de lunes a sábado, por la mañana y por la tarde, por lo que es imprescindible reservar con antelación a través de un formulario especial en la web. Además de las visitas familiares, Los Caserinos recibe de manera regular a grupos escolares, campamentos y diversas asociaciones, ofreciendo programas educativos para niños y adolescentes.
La granja se ha convertido desde hace tiempo en uno de los símbolos de la región y en un ejemplo de cómo se pueden combinar las tradiciones con los estándares de calidad modernos. Para los habitantes locales y los turistas, no es solo una actividad de ocio, sino también una forma de apoyar a las pequeñas empresas y de que los niños conozcan la vida auténtica fuera de la ciudad. Una excursión a Los Caserinos no es simplemente un paseo por la granja, sino un verdadero viaje al mundo de los sabores, los aromas y las tradiciones de Asturias.












