
En Madrid y otras zonas de España se registró este martes un notable empeoramiento de la calidad del aire. Las autoridades regionales advirtieron a los ciudadanos sobre el posible impacto de una masa de aire africana, que supuestamente transporta altas concentraciones de partículas y podría afectar negativamente la salud de la población.
Sin embargo, meteorólogos y expertos en clima desmienten esta versión. Según sus datos, la principal causa de la contaminación del aire es el humo y los productos de la combustión que llegan a la atmósfera debido a los incendios forestales que continúan en el noroeste del país. En particular, se trata de las regiones de Galicia, Castilla y León, Asturias y Extremadura, donde en los últimos días se han detectado importantes focos de incendio.
De acuerdo con los expertos, el humo de los incendios se desplaza a grandes distancias y afecta a una parte significativa del territorio español, incluyendo la región de la capital. Los meteorólogos señalan que en Madrid no predomina ahora aire seco y cálido procedente de África, sino una masa de aire más fresca y húmeda del Atlántico, como lo demuestra el descenso de las temperaturas en los últimos días.
Los especialistas destacan que situaciones como la actual degradación de la calidad del aire suelen asociarse con la llegada de polvo del Sahara, pero esta vez el principal factor es el humo de los incendios forestales. El análisis de los datos de contaminación revela que en la atmósfera predominan productos de la combustión, como el monóxido de carbono y otros compuestos nocivos, que se desplazan a cientos de kilómetros de los focos de incendio.
La Agencia Estatal de Meteorología de España también confirma que, en este momento, la principal amenaza para la calidad del aire está relacionada con los incendios y no con la masa de aire africana. Anteriormente, se registró el impacto del polvo del Sahara, pero actualmente este factor ha desaparecido casi por completo, dando lugar a las consecuencias de los incendios a gran escala.
A pesar de las discrepancias entre los comunicados oficiales y la opinión de los especialistas, las recomendaciones para la población se mantienen: evitar, en la medida de lo posible, estar prolongadamente al aire libre, especialmente las personas con enfermedades respiratorias crónicas, problemas cardiovasculares, mujeres embarazadas, niños menores de seis años y personas mayores.
Los expertos no pueden predecir con exactitud cuándo mejorará la calidad del aire. Todo depende de la rapidez con la que se logren controlar y extinguir los incendios en las regiones afectadas. Por ahora, se recomienda a los habitantes de Madrid y otras zonas afectadas estar atentos a las actualizaciones y seguir las medidas de precaución.
Las autoridades de Madrid continúan publicando recomendaciones diarias para protegerse de la contaminación del aire y prometen actualizar la información de forma inmediata según evolucione la situación.












