
Inicio del juicio: acusaciones de métodos ilícitos
En el primer día de la vista oral sobre el caso de la familia Pujol, los abogados defensores denunciaron el empleo de métodos inadmisibles por parte de la investigación. La defensa sostiene que una parte significativa de las pruebas se obtuvo infringiendo la ley y que el proceso judicial estuvo viciado desde el principio. Según sus argumentos, la presión ejercida sobre los implicados y la manipulación por parte de determinados miembros de las fuerzas de seguridad influyeron en el desarrollo de la investigación.
Los abogados de dos de los hijos del expresidente de Cataluña, Jordi Pujol, afirman que la confesión realizada por el patriarca en 2014 no fue voluntaria. Sostienen que se vio obligado a hacerlo tras la filtración de información sobre sus cuentas en Andorra, producto, según ellos, de chantajes y presiones.
El papel de la ‘Operación Cataluña’ y las acciones policiales
En el centro del debate está la llamada ‘Operación Cataluña’, una serie de actuaciones destinadas a desacreditar a políticos catalanes partidarios de la independencia. Durante el mandato del ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, la defensa sostiene que agentes policiales sobrepasaron los límites al intentar implicar a la familia Pujol. Algunas de estas actuaciones ya han sido declaradas ilícitas por los tribunales: el exjefe de la Policía Nacional fue condenado por el uso indebido de datos personales de uno de los hijos de Pujol.
Sin embargo, pese a estas circunstancias, la familia Pujol sí tenía cuentas secretas en Andorra que no fueron declaradas durante más de treinta años. Solo tras la publicación de materiales comprometedores en la prensa en 2014, la familia decidió legalizar sus activos. Los abogados afirman que fueron precisamente esas publicaciones las que obligaron al expresidente de Cataluña a admitirlo, explicando que el origen de los fondos se debía a una herencia de su padre.
Testimonios dudosos y nuevos detalles
La investigación del caso Pujol comenzó ya en 2012, tras el testimonio de Victoria Álvarez, expareja del hijo mayor. Ella relató cómo se transportaban grandes sumas en efectivo entre Cataluña y Andorra. Posteriormente se supo que su testimonio no era imparcial: Álvarez recibía pagos de fondos públicos. Esto dio pie a nuevas investigaciones, que finalmente se unieron al caso de la confesión de Pujol.
Actualmente, ni la acusación ni la defensa llaman a Álvarez como testigo, aunque las declaraciones de su exesposa aparecen en el caso. El abogado de uno de los hijos de Pujol destaca que el proceso no se inició por voluntad propia de los testigos, sino por orden de determinadas personas de las estructuras estatales que buscaban influir en la situación política en Cataluña.
Tercer episodio: robo de datos y nuevas acusaciones
Otro episodio fue el robo de datos personales y financieros de uno de los hijos de Pujol, que posteriormente llegaron a manos de la policía. En 2025, el Tribunal Supremo confirmó la condena al exsubdirector de la policía, quien ordenó entregar esta información a los investigadores. La defensa sostiene que todas las pruebas obtenidas a partir de estos datos deben considerarse inválidas.
Sin embargo, los expertos señalan que las posibilidades de que se acepte la solicitud de anulación del proceso son mínimas. El tribunal ya consideró legales las actuaciones de la investigación y las conclusiones fueron respaldadas por diversas pruebas. La fiscalía asegura que el ex presidente de Cataluña y su familia aprovecharon su posición para enriquecerse, obteniendo ingresos ilícitos de contratos estatales.











