
Venezuela vuelve a estar en el centro del debate en Madrid: Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, mantuvo un encuentro con Edmundo González, recientemente elegido presidente de este país sudamericano. El político español dejó clara su postura: exige el desmantelamiento inmediato y total del régimen chavista, así como la liberación de todos los presos políticos. Tras la reunión, Feijóo reiteró su apoyo a los cambios democráticos y al regreso de los líderes opositores al país, entre ellos María Corina Machado.
Feijóo subrayó que reconoce a González como el único presidente legítimo de Venezuela. Además, aseguró que, aunque su partido permanezca en la oposición, trabajarán para que España reconozca plenamente a las nuevas autoridades venezolanas y evitarán que los representantes del anterior régimen permanezcan en el poder. Sus declaraciones incluyeron una crítica al actual gobierno español, al que los conservadores acusan de mostrar excesiva indulgencia con la dictadura venezolana.
La posición española
Mientras el Partido Popular reclama medidas contundentes, la postura oficial de Madrid es más cautelosa. El mismo día del encuentro entre Feijóo y González, el ministro de Asuntos Exteriores compareció en el Congreso para explicar la posición del Gobierno sobre la cuestión venezolana. El debate se centró en la reacción ante los acontecimientos posteriores a la intervención militar de Estados Unidos y la detención de Nicolás Maduro.
Los conservadores acusan al gobierno de Pedro Sánchez de apoyar a Maduro incluso después de su derrota electoral y ahora de mostrarse reticente a reconocer a González. Además, señalan que Madrid sigue manteniendo contactos con Delcy Rodríguez, quien, según ellos, no tiene bases legítimas para ocupar la presidencia.
Exigencia de sanciones
El Partido Popular sostiene que España debe liderar la presión internacional sobre Caracas. Consideran que esto implica no solo mantener, sino endurecer las sanciones contra los miembros del antiguo régimen. Feijóo y sus aliados advierten que cualquier concesión solo prolongará la crisis y abrirá la puerta a nuevas represalias contra la oposición.
Prestan especial atención al destino de los presos políticos. Los conservadores españoles exigen su liberación inmediata y el regreso de todos los exiliados forzados. Están convencidos de que solo bajo estas condiciones será posible una transición real hacia la democracia y la celebración de elecciones libres con la participación de todos los líderes opositores.
Apoyo europeo
En la reunión estuvo presente también Manfred Weber, presidente del Partido Popular Europeo. Su participación fue una señal clara: la cuestión venezolana trasciende la política interna española y se coloca en la agenda de toda la Unión Europea. Weber anunció la convocatoria de una sesión especial en el Parlamento Europeo para abordar la situación en Caracas y la necesidad de una transición pacífica hacia la democracia.
En el debate también participaron otras figuras influyentes: Ildefonso Castro, responsable de asuntos exteriores en el Partido Popular, Dolors Montserrat, secretaria general del PPE, y Cayetana Álvarez de Toledo, vicepresidenta del Congreso en el Parlamento español. Todos expresaron su solidaridad con la oposición venezolana y prometieron impulsar el apoyo a nivel europeo.
Desacuerdos internos en España
El debate político interno en España sobre Venezuela se intensifica. El Partido Popular acusa a los socialistas de hacer la vista gorda ante las violaciones de los derechos humanos en Caracas y de no estar dispuestos a actuar con firmeza. Por su parte, representantes del Gobierno insisten en la necesidad de la diplomacia y advierten contra medidas precipitadas que puedan escalar el conflicto.
Mientras tanto, el destino de los presos políticos y el futuro de Venezuela siguen siendo motivo de debate no solo en Madrid, sino también en Bruselas. Los conservadores españoles insisten en que solo una postura firme de Europa puede cambiar la situación. Sin embargo, por ahora no hay consenso al respecto y la oposición venezolana sigue buscando apoyo fuera de sus fronteras.












