
La ciencia española en una encrucijada: retos y expectativas
En Valencia se celebró la ceremonia de entrega de los prestigiosos premios Rey Jaime I, donde se rindió homenaje a los principales referentes de la comunidad científica y empresarial del país. El evento, organizado en la histórica Lonja de los Mercaderes, reunió a destacados investigadores, representantes institucionales y al rey Felipe VI. Este año, la atención se centró no solo en los logros de los galardonados, sino también en preocupantes tendencias que podrían afectar el futuro de la ciencia en España y más allá.
El rey destacó que la actual situación geopolítica internacional es cada vez menos favorable para el intercambio científico global. Según sus palabras, esto podría provocar una pérdida de interés en la carrera investigadora y una disminución del apoyo a las iniciativas científicas. En un contexto donde los retos globales exigen esfuerzos conjuntos, estas restricciones resultan especialmente peligrosas.
Los ganadores del galardón, entre quienes este año destacan cuatro mujeres, fueron unánimes: invertir en ciencia no es un lujo, sino una necesidad vital para la sociedad. Subrayaron que solo mediante el impulso de la investigación y la innovación se puede garantizar un futuro sostenible y afrontar nuevas amenazas.
Problemas de financiación y coordinación
Un tema central de la ceremonia fue la falta de financiación y la escasa coordinación entre los distintos niveles de gobierno. El presidente de la fundación del premio, Vicente Boluda, recordó que España y la Comunidad Valenciana aún están por debajo de los estándares europeos en inversión científica. Instó a aumentar el gasto en investigación y desarrollo hasta el 3% del PIB para 2030, con el fin de no quedarse atrás en los avances científicos.
Se prestó especial atención a las consecuencias de las lluvias torrenciales (dana) que recientemente azotaron la región. El Rey mostró su apoyo a los afectados y señaló que muchos vecinos aún sufren las secuelas del temporal. Por su parte, Boluda criticó la falta de unidad entre las estructuras estatales, que dificulta la recuperación y agrava la desconfianza ciudadana hacia las instituciones.
En la ceremonia participaron figuras clave: la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant; la vicepresidenta del gobierno valenciano, Susana Camarero; y la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. El presidente de la autonomía, Carlos Mazón, no pudo asistir.
Galardonados y su aportación al futuro
Este año los premios se otorgaron a: José Luis Mascareñas Cid por investigación fundamental, Jan Eeckhout por logros en economía, Nuria López-Bigas por avances en biomedicina, Victoria Reyes García por su contribución a la protección ambiental, María Jesús Vicent Docón por nuevas tecnologías, Damià Tormo Carulla por descubrimientos empresariales y Silvia de Sanjosé Llongueras por estudios en medicina clínica y salud pública.
María Jesús Vicent Docón, en representación de todos los galardonados, subrayó que solo un enfoque integrador de la ciencia permitirá afrontar retos como el cambio climático, las pandemias, la desigualdad social, la transición energética y la revolución digital. Llamó a la sociedad a apoyar a los investigadores y emprendedores que asumen riesgos por el bien común, así como a simplificar los trámites burocráticos y reducir las barreras para la labor científica.
Educación e iniciativas innovadoras
Durante la visita, Felipe VI inauguró también el nuevo curso académico en la Universitat de València. Este acto, inicialmente programado para septiembre, fue pospuesto debido a fuertes lluvias. El rey llamó la atención sobre las peligrosas tendencias en la política mundial que amenazan el orden establecido y los valores democráticos. Como ejemplo de resistencia a estos procesos, destacó los programas universitarios y los intercambios internacionales, como Erasmus, que contribuyen al desarrollo de una sociedad abierta.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, agradeció a la familia real su apoyo en momentos difíciles y llamó a fomentar el interés por la ciencia entre los jóvenes. Además, propuso actualizar el plan de desarrollo para las zonas sur de la ciudad con el fin de mejorar la resiliencia ante desastres naturales.
Entre las nuevas iniciativas destacaron un proyecto para restaurar fotografías dañadas por la inundación, lo que ayudará a preservar el legado emocional de miles de habitantes de la región. Esta medida se ha convertido en un símbolo del cuidado por el pasado y el futuro de Valencia.












