
En España se intensifica una nueva polémica en torno al proceso judicial contra el ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. La Unión Progresista de Fiscales (UPF) ha enviado una comunicación oficial a la ONU expresando su preocupación por una serie de irregularidades procesales y cuestionando la independencia del sistema judicial.
En una carta dirigida al relator especial de la ONU sobre la independencia de jueces y abogados, los fiscales detallaron lo que consideran graves desviaciones de los estándares internacionales en el caso de García Ortiz. En particular, señalaron la concentración de decisiones clave en un grupo reducido de jueces, la aplicación de medidas de instrucción excesivamente severas y la conducta pública de algunos miembros del tribunal, que, a juicio de la asociación, no respondía a los principios de imparcialidad.
Críticas al proceso
Uno de los principales motivos para acudir a la ONU fue que el Tribunal Supremo de España declaró culpable a García Ortiz antes incluso de que la sentencia estuviera redactada. Según la UPF, esta decisión socava la confianza en el sistema judicial y viola el derecho del acusado a la defensa. Los fiscales subrayan que en ninguna democracia se permite emitir un veredicto sin justificación y que tal práctica puede provocar la pérdida de confianza de la sociedad en las instituciones.
Además, la asociación señala que los mismos jueces participaron en todas las fases del caso: desde la admisión de las denuncias hasta la sentencia definitiva. Según la UPF, esto genera una apariencia de parcialidad y contradice los principios básicos de independencia judicial establecidos en los documentos de la ONU.
Respuesta de los fiscales
En su comunicado, la UPF subraya que su objetivo no es desacreditar el sistema judicial español, sino protegerlo de errores internos y fortalecer su legitimidad. Los fiscales piden a la ONU que realice un análisis independiente de la situación, evalúe hasta qué punto la actuación del tribunal se ajusta a los estándares internacionales y considere la posibilidad de visitar España para estudiar las consecuencias de este caso para todo el sistema judicial.
Preocupa especialmente el hecho de que algunos miembros del tribunal que juzgó el caso de García Ortiz participaron, durante la deliberación de la sentencia, en actos organizados por entidades jurídicas que eran parte acusadora. La UPF considera que este comportamiento puede percibirse como una vulneración del principio de neutralidad y debilita aún más la confianza en el proceso.
Detalles de la sentencia
La decisión judicial en el caso de García Ortiz fue adoptada por mayoría: cinco jueces votaron a favor de la condena y dos en contra. Como resultado, el ex fiscal general fue declarado culpable de revelar información confidencial y condenado a una multa de 7.200 euros, así como a la inhabilitación durante dos años. Además, se le ordena pagar una indemnización de 10.000 euros a Alberto González Amador, pareja de la presidenta del Gobierno de Madrid, y asumir las costas judiciales, incluyendo los gastos de la acusación particular.
La UPF señala que una declaración de culpabilidad tan rápida, sin que se haya publicado el texto de la sentencia, no solo vulnera los derechos del acusado, sino que también crea un precedente peligroso para todo el sistema judicial del país. Los fiscales advierten que este tipo de actuaciones pueden disminuir la confianza ciudadana en las instituciones de justicia y poner en riesgo el principio de separación de poderes.
Problemas estructurales
La Asociación de Fiscales destaca que el caso de García Ortiz no es solo una disputa sobre matices jurídicos, sino un ejemplo de problemas sistémicos que pueden afectar a cualquier interviniente en el proceso judicial en España. Consideran que se trata de vulneraciones capaces de alterar el equilibrio entre los poderes y socavar los fundamentos del Estado de derecho.
En la UPF consideran que la situación requiere no solo una revisión interna de las prácticas, sino también la atención internacional. Los fiscales insisten en la necesidad de revisar los procedimientos para evitar que casos similares se repitan en el futuro y para recuperar la confianza de la sociedad en el sistema judicial.
Por si no lo sabía, la UPF es una de las asociaciones de fiscales más influyentes de España, que agrupa a especialistas comprometidos con reformas y la transparencia en la justicia. Álvaro García Ortiz, antes de ser nombrado fiscal general, fue un miembro activo de esta organización. Su posible sucesora, Teresa Peramato, también está vinculada a UPF y anteriormente presidió la asociación. La UPF impulsa regularmente iniciativas para proteger la independencia de jueces y fiscales, así como para garantizar el cumplimiento de los estándares internacionales en el sistema judicial español.











