
En Madrid, se intensifica un nuevo episodio de enfrentamiento entre la Fiscalía y el juez Juan Carlos Peinado. El magistrado, que desde la primavera de 2024 instruye el sonado caso contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, vuelve a estar en el centro de la polémica. Esta vez lo acusan de tratar de ampliar el alcance de la investigación, pese a las reiteradas prohibiciones de instancias superiores.
La Fiscalía sostiene que Peinado intenta reabrir el caso del rescate de la aerolínea Air Europa, aunque esa línea de la investigación ya se consideró infundada. Según los fiscales, el juez actúa sobre suposiciones y declaraciones sin respaldo de hechos concretos, lo que solo contribuye a inflar aún más un caso ya de por sí voluminoso.
Fundamentos cuestionables
En diciembre de 2025, el juez volvió a mostrar interés por el apoyo estatal otorgado a Air Europa durante el apogeo de la pandemia. El motivo fue una denuncia presentada por un abogado conocido por sus teorías conspirativas, quien afirma que Begoña Gómez tendría cuentas en la República Dominicana. Peinado pidió a la unidad económica de la Guardia Civil que comprobara si han surgido nuevos datos en este asunto.
Sin embargo, la Fiscalía y la defensa de Gómez consideran que estas actuaciones no solo carecen de base, sino que además resultan peligrosas. A su juicio, el juez utiliza una solicitud formal a la policía como vía para esquivar la prohibición judicial de seguir investigando dictada por la Audiencia Provincial. En una carta, la Fiscalía señala expresamente: «El caso ya fue examinado y su contenido no ha cambiado».
Fiscalía en contra
En su comunicado, la Fiscalía no escatima en términos contundentes. Acusa a Peinado de, en la práctica, negarse a cumplir con sus responsabilidades directas y de trasladar la carga a las fuerzas de seguridad. Esta actitud, según los fiscales, se asemeja más a una investigación encubierta que a una simple solicitud de información.
Se pone especial atención en la figura del abogado cuya denuncia sustenta este nuevo intento de reabrir el caso. Este jurista ya ha tratado en varias ocasiones de promover investigaciones mediáticas, basándose en publicaciones no verificadas y rumores. El Tribunal Supremo de España ya rechazó acusaciones similares anteriormente por considerarlas infundadas.
Presión sobre el tribunal
La Fiscalía subraya que, si realmente hubieran surgido nuevos indicios, habrían sido notificados bien por otros órganos judiciales o por la propia Guardia Civil. Sin embargo, no se ha recibido ninguna información nueva. Aun así, el juez mantiene su postura, lo que genera desconcierto entre colegas y defensores de Gómez.
El abogado de Begoña Gómez, el exministro Antonio Camacho, señala que los intentos de Peinado de incluir el episodio de Air Europa en la investigación ya han sido declarados infundados en anteriores ocasiones. Según él, la nueva denuncia no aporta ningún hecho novedoso que justifique reabrir el procedimiento.
Sin nuevas pruebas
En los círculos jurídicos de Madrid persiste la polémica: ¿por qué el juez sigue insistiendo en la investigación a pesar de la falta de nuevas pruebas? Los fiscales están convencidos de que se trata de un intento de presionar a los implicados y dilatar el proceso. La defensa de Gómez señala que este tipo de actuaciones socava la confianza en el sistema judicial y crea un precedente peligroso.
Sin embargo, el propio Peinado no comenta lo sucedido. Sus partidarios aseguran que el juez actúa dentro del marco legal y solo intenta esclarecer una compleja trama financiera. No obstante, la mayoría de los expertos coincide en que el caso hace tiempo que dejó de ser estrictamente legal y se ha convertido en un juego político.
Reacción social
La opinión pública está dividida. Algunos consideran que el juez debe tener la facultad de investigar cualquier sospecha, especialmente cuando se trata de fondos públicos significativos. Otros opinan que este tipo de investigaciones sin pruebas sólidas solo desvían la atención de los problemas reales y diluyen la línea entre la justicia y la política.
Por el momento, el caso de Begoña Gómez sigue en un limbo. La Fiscalía exige que se detengan los intentos de ampliar la investigación, mientras que la defensa insiste en el cierre definitivo del episodio relacionado con Air Europa. El sistema judicial de España vuelve a estar en el centro de un gran escándalo que difícilmente se resolverá a corto plazo.












