
El lunes, representantes del Partido Popular (PP) anunciaron su intención de convocar a Francisco Salazar para comparecer ante la comisión del Senado que investiga el caso Koldo. Salazar, quien formaba parte del círculo más cercano de Pedro Sánchez desde 2017, quedó en el centro de la atención pública después de que, en el verano de 2025, salieran a la luz varias denuncias de mujeres sobre acoso por parte del político andaluz.
Alicia García, portavoz del PP en la Cámara Alta, difundió un mensaje en video en el que acusó a Sánchez de intentar ocultar los detalles del incidente. Según García, el presidente del Gobierno protege a Salazar porque este posee información sobre los procesos internos del partido, incluidos los detalles de las primarias y la actividad de la llamada «banda Peugeot», grupo en el que también estaban Ábalos, Cerdán y Koldo.
Acusaciones y reacciones
García destacó que Salazar fue una pieza clave en el equipo de Sánchez durante las elecciones internas del partido. Según afirmó, fue este grupo el que controló las decisiones y procesos fundamentales relacionados con la candidatura de Sánchez a la secretaría general. También recordó que, en el libro de Sánchez, «Manual de resistencia», se menciona que solo tres personas —Cerdán, Salazar y el propio Sánchez— conocían el número exacto de avales, mientras que Koldo era responsable de su custodia.
En el PP consideran que la situación actual no se trata solo de un escándalo interno, sino que es un reflejo de problemas sistémicos en la dirección del país. En opinión de García, las actuaciones de Sánchez y su entorno muestran un intento de tapar el caso y evitar su debate público.
Respuesta del gobierno
Pedro Sánchez, en una conversación informal con periodistas, admitió su responsabilidad personal por el hecho de que el partido no contactó con las víctimas de Salazar inmediatamente después de las primeras denuncias. Señaló que dos mujeres presentaron oficialmente sus declaraciones a través de un canal especial, sin embargo, la reacción de la dirección fue tardía.
En un intento de estabilizar la situación, Sánchez destituyó a Antonio Hernández, considerado el colaborador más cercano de Salazar y responsable de la labor analítica y estratégica en el equipo dentro del complejo de La Moncloa. Sin embargo, representantes del PP interpretaron esta medida como un intento de encubrir el escándalo, declarando que el despido llegó demasiado tarde y no resuelve el problema de fondo.
Próximos pasos
El PP insiste en la necesidad de una investigación exhaustiva y exige que Salazar comparezca ante la comisión del Senado sobre el caso Koldo, donde el partido cuenta con mayoría absoluta. Según García, el partido no tiene intención de cerrar el caso sin un examen riguroso y buscará que todos los implicados respondan ante la justicia.
La comisión del caso Koldo se creó en abril de 2024 tras el inicio de la operación Delorme, impulsada por la fiscalía para investigar posibles irregularidades en la adjudicación de contratos por 53 millones de euros. Se trataba de la compra de mascarillas en pleno apogeo de la pandemia de COVID-19, cuando varias empresas recibieron importantes pedidos públicos.
Contexto del escándalo
El escándalo en torno a Salazar supone un nuevo golpe para la reputación del gobierno y personalmente de Pedro Sánchez. Las discrepancias internas y las acusaciones de corrupción, ahora sumadas a la ocultación de casos de acoso, han incrementado la presión sobre el liderazgo del país. El descontento social crece ante la forma en que las autoridades manejan este tipo de incidentes, mientras que la oposición aprovecha la situación para intensificar sus críticas al actual gabinete de ministros.
Por otro lado, los partidarios de Sánchez sostienen que la investigación debe desarrollarse dentro del marco legal y sin manipulaciones políticas. Insisten en la necesidad de una evaluación objetiva de todas las circunstancias y en la protección de los derechos de todos los implicados en el proceso.
Por si no lo sabías, Francisco Salazar es uno de los principales estrategas políticos, que durante mucho tiempo trabajó en el equipo de Pedro Sánchez. Su nombre ha sido mencionado en varias ocasiones en relación con decisiones internas clave y campañas electorales. Tras la aparición de las acusaciones de acoso, su papel en la vida política del país quedó en entredicho y él mismo se convirtió en objeto de gran atención tanto de los medios de comunicación como de la oposición.












