
Las condiciones meteorológicas en España vuelven a traer sorpresas desagradables. Durante la pasada noche, el barranco de La Saleta se desbordó debido a intensas lluvias, y en varias autonomías se ha declarado el nivel naranja de alerta. Los meteorólogos señalan que la combinación de aire frío en altura y humedad en superficie crea condiciones ideales para el desarrollo de lluvias fuertes y tormentas, que pueden afectar a las regiones del este y sur del país, así como a las Islas Baleares.
La atención se centra especialmente en Valencia y Alicante, donde en solo un día pueden caer hasta 140 litros de precipitaciones por metro cuadrado. En Ibiza y Formentera se prevén hasta 120 litros, y Mallorca también mantiene la alerta naranja. Menorca de momento permanece en zona amarilla, aunque la situación podría cambiar. En estas áreas existe un riesgo real de inundaciones, por lo que las autoridades locales recomiendan encarecidamente a los residentes extremar la precaución y, en la medida de lo posible, evitar salir de casa.
Sin embargo, la inestabilidad no se limita únicamente a la costa mediterránea. A medida que avance el día, las nubes tormentosas pueden extenderse hacia las zonas montañosas del sureste de la península ibérica, donde se prevén lluvias locales pero intensas. La parte oriental de los Pirineos también se encuentra en zona de riesgo: por la tarde, son posibles tormentas con lluvias torrenciales. Mientras tanto, en el noroeste del país el tiempo será mucho más estable, con cielos casi despejados y precipitaciones reducidas a lloviznas ligeras en la zona de Cantabria. En las Islas Canarias se espera nubosidad y lluvias débiles en el norte, y en las zonas montañosas pueden presentarse vientos racheados, algo habitual en esta época del año.
El termómetro subirá en la mayoría de las regiones de España, aunque en algunas zonas interiores de Levante y en las islas podrían registrarse ligeros descensos. Las temperaturas nocturnas se mantendrán estables o experimentarán un leve descenso. En las montañas de los Pirineos no se descartan heladas débiles, recordatorio de la proximidad del invierno.
Los meteorólogos advierten: debido a intensas precipitaciones en poco tiempo, son posibles inundaciones repentinas, anegamientos de carreteras y un aumento brusco del nivel del agua en barrancos y ríos. El nivel naranja de alarma indica un riesgo significativo para la vida y los bienes, por lo que se recomienda a los residentes no planificar viajes ni salir a la naturaleza durante tormentas. Se espera que el tiempo inestable persista en los próximos días, aunque la intensidad de las lluvias irá disminuyendo a medida que el ciclón se desplace hacia el este. Las autoridades siguen monitoreando la situación y actualizarán las alertas oportunamente. Lo principal ahora es prestar atención a los comunicados oficiales y no arriesgarse innecesariamente.












