
Por la tarde, el sur de Tarragona sufrió un verdadero colapso meteorológico: debido a las intensas lluvias provocadas por el ciclón Alice, se declaró el estado de emergencia en cinco comarcas. Las autoridades decidieron suspender las clases en las escuelas y cerrar temporalmente los centros para personas mayores y ciudadanos vulnerables. La vida cotidiana en los municipios de Montsià, Baix Ebre, Ribera d’Ebre, Baix Camp y Terra Alta quedó completamente alterada.
Las corrientes de agua arrasaban con todo a su paso: las calles de las ciudades se convirtieron en auténticos ríos, y en La Ràpita el nivel del agua alcanzaba por momentos hasta metro y medio. Coches, contenedores de basura e incluso elementos de la infraestructura urbana eran arrastrados por la corriente. Sótanos y aparcamientos quedaron inundados mientras los vecinos abandonaban sus viviendas a toda prisa.
En Montsià, en la zona del delta del Ebro, alrededor de 500 personas fueron alojadas en polideportivos y otros edificios municipales. Para muchos, la noche transcurrió fuera de casa: solo en Amposta, más de doscientas personas permanecieron en un pabellón habilitado tras la interrupción del tráfico en las carreteras AP-7 y N-340 a causa de la tormenta.
La situación sigue siendo tensa: en el sur de Tarragona continúa vigente la alerta naranja, con precipitaciones de hasta 40 litros por metro cuadrado por hora. También se han emitido avisos de posibles emergencias en Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares. En otras regiones, como Aragón, Castilla-La Mancha, Navarra y La Rioja, persiste el riesgo de lluvias intensas y tormentas.
Los servicios de emergencia recibieron casi dos mil llamadas durante la noche, la mayoría procedentes de Montsià. Se abrieron cerca de mil quinientos expedientes tras las solicitudes de los ciudadanos. El tráfico ferroviario entre Ulldecona y L’Aldea quedó interrumpido, afectando a 17 trenes y a más de tres mil pasajeros. Se prevé restablecer la circulación hacia el mediodía.
Durante la noche, los bomberos realizaron 340 salidas, 31 de las cuales fueron para rescatar a personas atrapadas en vehículos o en las carreteras. Afortunadamente, no hubo víctimas. En algunos tramos, el tráfico ha sido parcialmente restablecido, pero varias vías permanecen cerradas. En particular, en la AP-7 solo uno de los sentidos está abierto, mientras que la N-340, C-12, TV-3408 y TV-3317 continúan inaccesibles para el transporte.
El presidente del gobierno catalán, Salvador Illa, expresó su apoyo a los afectados y pidió a la población no salir de casa salvo en caso necesario, trabajar a distancia en la medida de lo posible y seguir atentamente las recomendaciones de los servicios de emergencia.
Los meteorólogos advierten que el tiempo inestable podría extenderse a zonas del interior y persistir en el este de España. En los próximos días se esperan nuevas lluvias y tormentas, especialmente en Cataluña, Valencia y Baleares.












