
En España continúa un periodo de inestabilidad meteorológica debido a la influencia de una depresión atlántica. Los meteorólogos advierten sobre nuevas oleadas de precipitaciones, tormentas y un descenso notable de las temperaturas, especialmente en las regiones del noreste y en las Islas Baleares.
En total, 16 provincias del país se encuentran bajo avisos meteorológicos. En particular, en Castellón, Barcelona, Girona, así como en Mallorca y Menorca, se ha establecido el nivel naranja de alerta por lluvias intensas y tormentas, que podrían dejar hasta 40 litros por metro cuadrado en una hora. La situación más complicada se prevé en Cataluña y Baleares, donde son posibles fuertes tormentas con granizo.
Se han emitido avisos amarillos en Valencia, Lleida, Tarragona y Huesca. Aquí también se pronostican lluvias y tormentas, aunque de menor intensidad. En Cantabria, Navarra, Vizcaya y Guipúzcoa se esperan precipitaciones menos intensas pero aun así notables, que podrían dificultar la vida cotidiana de los habitantes.
En las zonas costeras de Andalucía —Málaga, Almería y Granada— se han emitido alertas por fuerte oleaje. En Alicante, a pesar de la tendencia general a la bajada de temperaturas, en algunos municipios costeros se podrían alcanzar los 36 grados.
Según los meteorólogos, la nubosidad y las tormentas persistirán en el norte de la Península Ibérica y en Baleares. Es una situación típica de finales de verano, cuando las masas de aire frío en altura chocan con el aire húmedo del Mediterráneo, lo que da lugar a fenómenos meteorológicos intensos. En cambio, en las regiones centrales y del sur del país se espera tiempo mayormente despejado, salvo en el este de Teruel y el norte de la Comunidad Valenciana, donde por la tarde son probables chubascos puntuales con granizo.
El principal cambio en el tiempo será una notable bajada de las temperaturas. Tras varios días de calor anómalo, especialmente en las zonas del interior, los termómetros descenderán bruscamente. En el norte, centro y noreste, las máximas caerán hasta 25 grados o menos, mientras que en algunas ciudades el día anterior se superaban los 30 grados. En la costa mediterránea, incluida Alicante, persistirá el calor y en algunos puntos la temperatura se mantendrá por encima de los 35 grados. En Canarias no se prevén cambios significativos: seguirá el clima cálido y el viento continuará soplando con fuerza.
Los expertos advierten que las tormentas pueden ir acompañadas no solo de fuertes lluvias, sino también de rayos y granizo. Esta combinación aumenta el riesgo de accidentes en las carreteras y puede causar daños a la agricultura, especialmente en Cataluña, Baleares y la zona de los Pirineos. En la costa oriental de Cantabria tampoco se descartan lluvias torrenciales locales.
El viento será otro factor importante. En la zona del Ampurdán se espera un refuerzo del viento del norte, mientras que en Cantabria y el mar de Alborán podrían registrarse rachas muy fuertes. En el resto del país predominará el viento del oeste, aunque en Levante cambiará hacia el norte y el este a lo largo del día.
Además de las lluvias y el viento, en Galicia se prevén bancos de niebla, y en zonas montañosas del norte podrían formarse densas nubes matinales que dificultarían el tráfico. En Baleares se espera calima, que junto con la humedad y las tormentas generará un ambiente pesado en las islas.











