
En Girona ha abierto sus puertas un nuevo centro que revoluciona el apoyo a personas con trastornos del espectro autista y trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Fue fundado por Maria Jiménez y Gerard Virolés, ambos médicos y padres de hijos con necesidades especiales. Su experiencia personal en la lucha por una vida plena para sus hijos les inspiró a crear un espacio donde las familias puedan recibir atención integral sin tener que desplazarse constantemente entre diferentes especialistas.
La Fundación JP, que lleva el nombre de los hijos de los fundadores, se ubica en un amplio edificio en Vilablareix, cerca de Girona. El centro ocupa casi mil metros cuadrados y está rodeado de naturaleza, lo que genera un ambiente tranquilo para el aprendizaje y la terapia. Aquí trabajan especialistas de diversas áreas: neurólogos, psiquiatras, pedagogos y terapeutas. Actualmente, el equipo ya atiende a más de treinta niños y adultos, y prevé ampliar su capacidad en el futuro.
Atención integral: desde el diagnóstico hasta la autonomía
En JP apuestan por un itinerario personalizado para cada persona. Todo comienza con el diagnóstico, tras el cual se desarrolla un programa de apoyo que incluye educación, desarrollo de habilidades y acompañamiento familiar. Se presta especial atención a la preparación para la vida adulta: aquí se enseña no sólo a aprender, sino también a establecer relaciones, afrontar tareas cotidianas y encontrar empleo.
El centro cuenta con aulas especiales para integración y estimulación sensorial, así como zonas para sesiones individuales y grupales. En el amplio jardín se realizan actividades con animales, incluyendo terapia con perros, lo que ayuda a los niños a relajarse y adaptarse mejor al entorno. Los padres reciben consultas y apoyo para que no enfrenten solos las dificultades.
Innovación y accesibilidad para todos
Los fundadores de la fundación están convencidos: solo el trabajo coordinado de los especialistas y la implicación de la familia garantizan resultados reales. En JP se aplican métodos modernos de corrección y rehabilitación, además de desarrollar programas propios para abarcar todos los aspectos de la vida de las personas con necesidades especiales. Aquí no se dividen a los niños y adultos por diagnósticos: a cada uno se le ofrece un enfoque individual.
El centro abre de lunes a viernes desde la mañana hasta la noche, y los fines de semana se organizan talleres, actividades creativas y juegos educativos. Hay planes para ampliar la oferta de servicios y atraer a más profesionales. Actualmente, el proyecto cuenta con el apoyo de las autoridades locales y grandes empresas, lo que permite que las actividades sean accesibles para distintas familias.
Un espacio donde nadie se queda solo
María Jiménez, quien lidera la fundación, destaca: su objetivo es crear una comunidad donde todos se sientan aceptados y protegidos. En JP creen que una sociedad inclusiva solo es posible cuando las personas cuentan con apoyo y comprensión. Aquí no solo se trata o se educa: aquí se ayuda a creer en uno mismo y a construir un futuro sin miedo ni soledad.
Próximamente, el centro planea ampliar sus programas para llegar a más familias y hacer la ayuda lo más accesible posible. Ahora en Girona existe un lugar donde cualquiera puede recibir apoyo, sin importar la edad ni el diagnóstico. Es un paso para que las personas con autismo y TDAH puedan vivir plenamente y sus familias no se sientan aisladas.












