
Planes del Gobierno para proteger a los inquilinos
En los próximos meses, las autoridades españolas planean presentar en el Parlamento un proyecto de ley que permitirá prorrogar varias medidas sociales adoptadas durante la pandemia. Entre ellas se incluyen la prohibición de desahuciar a familias que atraviesan dificultades económicas por no poder pagar el alquiler, así como el mantenimiento del acceso a servicios básicos para los hogares vulnerables.
Debate en el Congreso y postura de los políticos
Durante una reciente sesión en el Congreso de los Diputados, los representantes de EH Bildu plantearon la necesidad de seguir ampliando el llamado “escudo social”. Este paquete de medidas fue aprobado en 2020 ante la crisis provocada por la pandemia y, desde entonces, se ha prorrogado en varias ocasiones. Incluye no solo restricciones a los desahucios y cortes de agua, electricidad y comunicaciones, sino también transporte público gratuito, así como la revalorización de la renta mínima y las pensiones.
María Jesús Montero, primera vicepresidenta y ministra de Hacienda, confirmó que el Gobierno estudia la posibilidad de llevar a votación en el Parlamento la mayoría de estas medidas. Señaló que el apoyo a los colectivos más vulnerables va de la mano del crecimiento económico del país.
Reacción del mercado inmobiliario y de los propietarios
Al mismo tiempo, los agentes del mercado del alquiler ya han empezado a prepararse ante una posible prórroga de la moratoria de los desalojos. Según Laura Fernández, presidenta de la Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler (Asval), la mayoría de los grandes y pequeños propietarios están preocupados por los riesgos relacionados con el impago de las rentas y la imposibilidad de recuperar sus inmuebles. La asociación insiste en la necesidad de reforzar las garantías para los propietarios, con el fin de incentivar la oferta de viviendas en alquiler.
Fernández recalcó que, sin mecanismos legales claros y garantías, los propietarios no tienen incentivos para poner sus pisos en alquiler. La cuestión de las compensaciones sigue abierta: si el Estado no puede proporcionar una vivienda alternativa, los propietarios tienen derecho a ser indemnizados por las pérdidas.
Detalles de las restricciones vigentes y posibles cambios
La moratoria de desalojos se introdujo por primera vez en marzo de 2020 y desde entonces se ha prorrogado en varias ocasiones. La última prórroga está vigente hasta finales de diciembre de 2025, aunque las autoridades no descartan una nueva extensión. Las restricciones se aplican a familias sin alternativa habitacional y en situación de vulnerabilidad, así como a víctimas de violencia doméstica, personas con adicciones y familias con menores, siempre que la vivienda pertenezca a grandes tenedores (propietarios de más de 10 inmuebles).
Los propietarios podrán solicitar una compensación hasta finales de enero de 2026 si las autoridades no ofrecen una alternativa a los inquilinos en un plazo de tres meses. Para ello, los arrendatarios deben acudir a los tribunales para solicitar la suspensión del desahucio, y los servicios municipales están obligados a acreditar su situación. La responsabilidad de encontrar nueva vivienda recae en las administraciones regionales.
Debate sobre el futuro de la protección social
En el Parlamento se escuchan propuestas para convertir las medidas temporales en permanentes. Algunas fuerzas políticas, entre ellas Podemos, apuestan por cambios estructurales en el sistema de protección de los inquilinos. El equilibrio entre los intereses de los propietarios y la necesidad de apoyar a los colectivos vulnerables sigue siendo objeto de intenso debate.












