
En vísperas de la Semana Santa, las carreteras de España afrontan un control sin precedentes. La Guardia ha decidido incrementar el número de radares móviles y controles aleatorios de alcohol y drogas, motivada por unas cifras preocupantes: solo el año pasado, en el mismo periodo, fallecieron 27 personas. Según El País, las autoridades buscan reducir las tragedias, ya que este año se prevén hasta 17 millones de desplazamientos por el país.
La atención se centra especialmente en los días de mayor tráfico, cuando la circulación en las principales autopistas es especialmente intensa. A partir del 1 de abril, coincidiendo con la segunda fase del operativo, se desplegarán patrullas adicionales y radares camuflados en las vías. Estos operarán en movimiento y registrarán excesos de velocidad en tramos con alta afluencia, especialmente en las autopistas A-66, A-3 y A-6. Si no se puede detener al conductor en el momento, la notificación de la multa se enviará por correo, junto con una foto y la velocidad registrada.
Los radares fijos también siguen funcionando: más de 900 dispositivos monitorizan infracciones de forma permanente y, desde finales de febrero, se han sumado 33 nuevos equipos en 11 regiones. Esto significa que incluso las rutas habituales ahora están bajo mayor vigilancia, y no conviene bajar la guardia en ningún tramo.
Controles y riesgos
Paralelamente al control de velocidad, la Guardia incrementa los controles de alcohol y drogas. Estas pruebas se realizan de manera aleatoria, incluso de noche y en días laborables entre fines de semana. Según RUSSPAIN.COM, se presta especial atención a los trayectos cortos, cuando los conductores creen erróneamente que una pequeña cantidad de alcohol u otras sustancias no afectará su capacidad de reacción. Precisamente en estas situaciones suelen producirse accidentes, sobre todo en carreteras conocidas, donde el exceso de confianza puede convertirse en causa de tragedias.
La estadística de los últimos años lo demuestra: la mayoría de las muertes ocurren en carreteras convencionales de un carril por sentido. Es en estos tramos donde suelen darse más invasiones del carril contrario y salidas de la vía, especialmente en curvas peligrosas. Según El País, estos tramos representan el 72% de todos los accidentes, y la principal causa de mortalidad son las salidas de la carretera y las colisiones frontales.
En 2025, en las carreteras convencionales fallecieron 821 personas, mientras que en autopistas y autovías fueron 298. En la estructura de siniestros viales dominan las salidas de la vía (43% de las muertes) y las colisiones frontales (21%). Esto resalta la importancia de las nuevas medidas, ya que incluso un leve exceso de velocidad o una intoxicación mínima pueden tener consecuencias irreversibles.
Atención a los motoristas
Este año, la Guardia presta especial atención a los motoristas. Las previsiones de buen tiempo y los días festivos prolongados atraen tradicionalmente a miles de aficionados a las dos ruedas a las carreteras. Las rutas de montaña y los tramos sinuosos se consideran especialmente peligrosos, ya que suelen reunir a grandes grupos de motociclistas. Para el control se emplean motos camufladas con agentes de paisano, que transmiten la información sobre infracciones a los patrullas uniformados.
De los 27 fallecidos durante la Semana Santa del año pasado, ocho eran motoristas. Este dato empuja a las autoridades a buscar nuevas vías para reforzar la seguridad de este colectivo en particular. Ante la popularidad de los trayectos cortos en grupo, el riesgo de accidentes y colisiones aumenta, especialmente en rutas muy transitadas.
Los días festivos de este año coinciden con la ausencia de puentes en el primer trimestre y el mal tiempo registrado a principios de año. Esto ha provocado un aumento significativo del número de viajeros, lo que incrementa la presión sobre las carreteras. Además, las interrupciones en el servicio ferroviario, incluido el reciente incidente en Adamuz (Córdoba) y la cancelación de trenes AVE a Málaga, han obligado a muchos a optar por el coche particular y el autobús.
Contexto y consecuencias
La introducción de nuevas medidas de seguridad vial en España coincide intencionadamente con el aumento de accidentes durante los periodos festivos. Decisiones similares ya se han tomado en otras regiones del país: por ejemplo, en Murcia, las autoridades ampliaron recientemente el transporte y los estacionamientos gratuitos para aliviar el centro y reducir los atascos durante Semana Santa. Más detalles sobre estas iniciativas en el reportaje sobre las acciones para descongestionar el tráfico en Murcia.
En los últimos años, España se enfrenta a la necesidad de revisar sus enfoques sobre la seguridad vial. Los repuntes de accidentes en épocas de grandes desplazamientos, como Semana Santa o las vacaciones de verano, han llevado a reforzar los controles y a incorporar nuevas tecnologías para registrar infracciones. En 2024, por ejemplo, en Cataluña se restringió la circulación debido a fuertes vientos y nevadas, y las autoridades advirtieron sobre los riesgos para los conductores. Estas medidas se están convirtiendo en norma para prevenir tragedias y proteger vidas en las carreteras del país.











