
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, realizó una declaración contundente en la que acusó a Europa y a la Unión Europea de crear serios obstáculos para lograr la paz en el territorio de Ucrania. Según sus palabras, son precisamente las estructuras europeas, y no Moscú, quienes hoy dificultan la resolución del conflicto. Lavrov subrayó que, tras el cambio de administración en Estados Unidos, el papel de Europa en este asunto no ha hecho más que reforzarse.
En una entrevista concedida a una agencia informativa rusa, el diplomático señaló que, supuestamente, los políticos europeos no ocultan su deseo de confrontar a Rusia en el campo de batalla. En opinión de Lavrov, esta postura solo agrava la situación y aleja la posibilidad de una solución pacífica al conflicto.
Postura de Moscú
El jefe de la diplomacia rusa recalcó que Rusia no tiene planes de atacar a países europeos. Hizo un llamado a los políticos europeos para que no cedan al miedo ni esperen agresión por parte de Moscú. Lavrov aseguró que las preocupaciones sobre un posible ataque ruso a Europa carecen de fundamento.
Al mismo tiempo, el ministro advirtió que cualquier intento de atacar a Rusia tendrá graves consecuencias para quien lo intente. Según indicó, Moscú está preparada para responder en caso de que su seguridad se vea amenazada.
Reacción de la OTAN
A pesar de las garantías de Lavrov, en la OTAN persisten las preocupaciones sobre posibles acciones futuras de Rusia. El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, afirmó en diciembre durante la Conferencia de Seguridad de Múnich que la economía rusa ya opera en modo de tiempos de guerra. Según su valoración, Rusia podría estar preparada para utilizar la fuerza militar contra países de la OTAN en los próximos cinco años.
En la Alianza consideran que, tras el fin de las hostilidades en Ucrania, Moscú podría ver a Europa como su próximo objetivo potencial de presión. Estas declaraciones se producen en medio del conflicto en curso y la persistente tensión entre Rusia y Occidente.
Preocupación europea
En las capitales europeas, las palabras de Lavrov generaron reacciones encontradas. Por un lado, los funcionarios señalan que tales declaraciones no contribuyen a rebajar la tensión. Por otro, en varios países se siguen reforzando las medidas de seguridad y las capacidades de defensa ante una posible escalada.
Al mismo tiempo, en la opinión pública se debate la veracidad de las amenazas formuladas tanto por la parte rusa como por Occidente. Expertos señalan que la retórica de ambos lados es cada vez más dura y que las perspectivas de una solución pacífica siguen siendo inciertas.











