
España vive una nueva ola de un mediático caso sobre flujos financieros sospechosos entre la constructora Acciona y varias entidades vinculadas. La Guardia Civil insiste en una investigación detallada de las operaciones bancarias de ex altos directivos de Acciona, así como la cooperativa Erkolan, que, según los investigadores, podría ser clave en el complejo esquema de desvío de fondos.
La atención se centra en tres ex directivos de Acciona: el ex director general Justo Vicente Pelegrini, y los ex directores regionales para el norte y sur, Tomas Olarte y Manuel José García Alconchel. Los investigadores exigen que se revelen todos los productos financieros en los que estos hayan sido titulares, representantes o detentores de cualquier tipo de poder. El motivo: sospechas de participación en manipulaciones con contratos públicos que, supuestamente, habrían beneficiado a Acciona.
Vínculos financieros
La cooperativa Erkolan, estrechamente ligada a Antxon Alonso —socio de Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE—, ocupa un lugar destacado en la investigación. Se reveló que en Erkolan trabajaba la hermana de Cerdán, Belén Cerdán. Los investigadores creen que a través de esta cooperativa se efectuaron pagos destinados a remunerar su labor, aunque los importes despiertan interrogantes.
Según los materiales del caso, solo entre junio de 2020 y mayo de 2025, Erkolan recibió más de 367 mil euros en sus cuentas provenientes de la empresa Servinabar. A su vez, esta firma recibía sumas significativas de Acciona y de empresas vinculadas. Los investigadores aseguran que más del 75% de los ingresos de Servinabar están directamente relacionados con transferencias de Acciona, sus filiales o compañías asociadas en proyectos conjuntos con este gigante de la construcción.
Esquema de transferencias
En noviembre de 2025 el tribunal ya había recibido un informe detallado que analizaba los flujos financieros entre Acciona y Servinabar. Fue entonces cuando la investigación puso por primera vez el foco en Erkolan como posible eslabón en la cadena de desvío de fondos. La nueva solicitud de la Guardia Civil busca obtener información ampliada sobre las operaciones bancarias no solo de los exdirectivos de Acciona, sino también de la propia cooperativa.
En el documento presentado ante el Tribunal Supremo, los investigadores solicitan una revisión exhaustiva de todas las cuentas donde los antiguos altos cargos de Acciona pudieran ser titulares o tener acceso. Se propone adoptar medidas similares respecto a Erkolan para esclarecer cómo se distribuyeron los fondos recibidos y con qué finalidad se utilizaron.
Dudas sobre los pagos
Suscita especial sospecha el hecho de que una parte significativa de las transferencias a las cuentas de Erkolan podría estar relacionada con el pago de salarios a la hermana de Sedrán. Sin embargo, las cifras que figuran en los documentos superan ampliamente los sueldos habituales para este tipo de cargos. Esto lleva a los investigadores a suponer que, bajo la apariencia de remuneraciones laborales, podrían estar ocultándose otras operaciones financieras vinculadas a la distribución de comisiones o pagos irregulares.
Toda esta historia cobra mayor relevancia en medio de las sospechas de que Sedrán y su entorno habrían utilizado una compleja red de empresas y cooperativas para legalizar ingresos provenientes de manipulaciones con contratos estatales. Los investigadores no descartan que este esquema haya funcionado durante varios años, abarcando no solo a Acciona, sino también a otras entidades ligadas a grandes proyectos de infraestructuras.
Ampliación de la investigación
Hasta ahora, ninguno de los implicados ha reconocido oficialmente su culpabilidad, y los representantes de Acciona y Erkolan se abstienen de hacer comentarios. No obstante, la solicitud de la Guardia Civil para ampliar los controles bancarios evidencia la determinación de los investigadores de llegar hasta el final. En los próximos meses se esperan nuevas revelaciones impactantes y, posiblemente, la aparición de más nombres en la lista de sospechosos.
La situación en torno a Acciona y las empresas vinculadas ya ha generado una amplia repercusión pública. Muchos observadores señalan que, si se confirman estos esquemas, podrían ser solo la punta del iceberg en el sistema de adjudicación de contratos públicos en España. Las preguntas persisten y, al parecer, las respuestas apenas comienzan a surgir.












