
La mañana del jueves, agentes de los Mossos d’Esquadra y de la Guardia Civil se presentaron en el laboratorio del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) en Barcelona. Su visita está relacionada con la investigación sobre la aparición de la peste porcina africana entre jabalíes en el parque natural de Collserola. Las diligencias se desarrollan por orden del juzgado de Cerdanyola del Vallès, que instruye una causa por posible incumplimiento de las normas medioambientales.
Las autoridades subrayan que todos los procedimientos se realizaron siguiendo estrictos protocolos de seguridad. El laboratorio CReSA, que pertenece al Gobierno de Cataluña, quedó en el centro de la atención tras el hallazgo de los primeros animales muertos con signos de infección cerca de sus instalaciones. El virus detectado en los jabalíes coincidía con el que anteriormente se había utilizado en experimentos realizados en el centro.
Progreso de la investigación
El juzgado recibió la documentación del caso ya en diciembre del año pasado. En ese momento, la policía entregó informes que apuntaban a un posible delito medioambiental. Esto permitió iniciar una serie de diligencias, incluido el registro del laboratorio. Todos los detalles de la investigación se mantienen por ahora en secreto.
El Centro CReSA forma parte del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), ubicado en el campus de la Universitat Autònoma de Barcelona. Fue precisamente allí, a escasos cientos de metros del laboratorio, donde se hallaron los dos primeros cadáveres de jabalíes infectados. La coincidencia entre la cepa del virus y las muestras utilizadas en investigaciones científicas despertó sospechas sobre una posible fuga del patógeno.
Reacción de las autoridades
Las autoridades de Cataluña han iniciado una revisión interna de todos los centros de investigación que podrían estar relacionados con el origen del brote. La situación ha generado preocupación entre los productores de porcino en todo el país, ya que el sector desempeña un papel clave en la economía española gracias a las exportaciones.
El president de la Generalitat, Salvador Illa, declaró en el Parlament que, hasta ahora, no existen pruebas de que el brote comenzara en el laboratorio. Sin embargo, el partido opositor Junts exige una investigación parlamentaria que complemente la auditoría ya en marcha y las acciones policiales. El Ministerio de Agricultura también se ha sumado a la investigación.
Consecuencias para la región
Esta semana, las autoridades catalanas informaron sobre 26 jabalíes muertos por peste porcina africana. El Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid) confirmó otros 10 nuevos casos. Todos ellos fueron detectados cerca de los focos localizados anteriormente, en el municipio de Cerdanyola del Vallès.
Paralelamente, los especialistas analizaron más de doscientos cadáveres de animales encontrados en el entorno natural, en carreteras y vías férreas dentro y alrededor de la zona afectada. Todos estos análisis resultaron negativos para el virus, lo que permitió contener la epidemia.












