
Las subastas de noviembre disiparon las últimas dudas: la era de la alta rentabilidad de las letras del Tesoro llegó a su fin. Los tipos de interés para todos los plazos, de 3 a 12 meses, se han estancado en un estrecho rango entre el 1,90% y el 1,99%. Esto contrasta marcadamente con las cifras de hace un año, cuando se podía esperar entre un 2,6% y un 2,8%. Como resultado, el activo sin riesgo más popular entre los pequeños inversores en los últimos años está perdiendo rápidamente su atractivo. Sin embargo, para quienes buscan preservar y aumentar sus ahorros sin asumir riesgos innecesarios, el mercado ofrece alternativas interesantes. Existen instrumentos financieros capaces de proporcionar una rentabilidad al menos un 25% superior a la de los actuales bonos estatales. Nos referimos a los depósitos bancarios, cuentas de ahorro y fondos del mercado monetario, cuya rentabilidad parte del 2,5%.
En primer lugar, conviene prestar atención a los depósitos a plazo fijo. Actualmente es posible encontrar ofertas que superan el 2,5% TAE prácticamente para cualquier plazo comparable a los pagarés. Por ejemplo, para un periodo de tres meses, Banco BiG ofrece a nuevos clientes una rentabilidad del 3% anual. La cuantía mínima requerida para abrir este depósito es de 10.000 euros y el máximo asciende a 75.000, estando los fondos protegidos por el sistema portugués de garantía de depósitos. Para seis meses, el banco portugués BFS propone un 2,8% TAE para nuevas aportaciones, aunque el umbral de entrada aquí es más elevado: entre 50.000 y 500.000 euros. Un matiz importante: este depósito no permite cancelaciones anticipadas, por lo que solo es recomendable para quienes estén seguros de que no necesitarán esos fondos durante todo el periodo. También a seis meses se puede considerar la oferta de Banco BiG al 2,5% o la de Banca Progetto, que ofrece un 2,55% para todos los clientes con importes entre 10.000 y 90.000 euros. A un año destacan la lituana SmeBank y la letona BluOrBank, con tasas del 2,69% y 2,61% respectivamente.
Otra opción son las cuentas remuneradas. Las condiciones más atractivas suelen estar vinculadas a la domiciliación de la nómina. El líder del mercado es Ibercaja, que ofrece un impresionante 5,09% el primer año y 2,01% el segundo, para saldos de hasta 12.000 euros. Para acceder a esta oferta se requiere ingresar al menos 600 euros mensuales en la cuenta. Bankinter, por su parte, paga un 5% el primer año y un 2% el segundo, hasta 10.000 euros, pero exige condiciones más estrictas: una nómina de mínimo 800 euros mensuales, tres operaciones con tarjeta y tres recibos domiciliados al trimestre. El banco digital Openbank del grupo Santander ofrece un 3% si se registran ingresos de al menos 900 euros, permitiendo depositar hasta un millón de euros. Unicaja también ofrece un 3% TAE durante el primer año para un saldo máximo de 20.000 euros.
Por último, el tercer instrumento son los fondos del mercado monetario. Estas inversiones se destinan a deuda a corto plazo, con la máxima seguridad y liquidez. Productos como Groupama Trésorerie, AXA IM Euro Liquidity o AXA Trésor Court han registrado rendimientos del 2,5% en los últimos 12 meses, y durante 2023 y 2024 su rentabilidad ha superado el 3% de manera constante. Al elegir este tipo de fondos, es fundamental tener en cuenta la estructura de comisiones: cuanto menores sean los costes, mayor será la rentabilidad final que recibe el inversor.











