
En los últimos años se han incrementado los casos de robo de aceitunas en las afueras de Madrid. El problema se ha hecho especialmente evidente en los municipios donde el cultivo de olivos representa una de las principales fuentes de ingresos para la población local. En 2023 y 2024, la policía detuvo a varios grupos dedicados al robo de cosechas. Solo en dos años, durante las operaciones se incautaron más de 30 toneladas de aceitunas robadas.
La causa del aumento de la criminalidad radica en el fuerte incremento del precio del aceite de oliva. Los precios de este producto alcanzaron niveles récord a principios de 2024 y desde entonces se han mantenido altos. Esto atrajo la atención de grupos delictivos, que establecieron redes enteras para recolectar y vender aceitunas robadas. Como resultado, los agricultores sufren graves pérdidas y la región enfrenta el riesgo de perder la confianza en la calidad de su producción local.
En respuesta a esta situación, el Gobierno de la Comunidad de Madrid, liderado por Isabel Díaz Ayuso, está elaborando una nueva normativa. Su objetivo es garantizar la trazabilidad de las aceitunas desde el campo hasta su procesamiento. Ahora, cada productor estará obligado a llevar un registro detallado de la entrada y salida de los frutos, así como a mantener un libro especial en el que se anotan todas las etapas del transporte. Este enfoque pretende dificultar la comercialización de productos ilegales y facilitar la identificación de infractores.
El cumplimiento de las nuevas normas será supervisado tanto de forma permanente como aleatoria. En caso de detectarse infracciones, se prevén sanciones administrativas y penales si se demuestra el robo. La región cuenta con unas 20.000 hectáreas de olivares, donde cada año se recolectan entre 4 y 6,5 millones de kilos de aceitunas. En la producción participan 18 almazaras, de las cuales siete operan según estándares ecológicos.
Para la presidenta de la región, la lucha contra el robo de aceitunas no es solo una cuestión económica, sino también parte de su agenda política personal. No en vano sus campañas electorales suelen comenzar en una de las empresas locales de procesamiento de aceitunas. Las nuevas medidas buscan no solo proteger a los agricultores, sino también aumentar la confianza en la calidad de los productos de Madrid y fortalecer la posición de la región en el mercado del aceite de oliva.












