
En Sevilla, diciembre comenzó con una decisión inesperada de las autoridades locales: el alcalde José Luís Sanz declaró la primera fase del estado de emergencia. Esta medida fue tomada después de que la oposición bloqueara la aprobación de un plan especial para garantizar el orden durante las fiestas navideñas. Ahora, la ciudad podrá movilizar entre 400 y 500 agentes de la policía local, que trabajarán en operativos reforzados desde este mismo fin de semana, coincidiendo con el encendido del alumbrado navideño y el derbi entre los equipos de fútbol Sevilla y Betis.
El alcalde explicó que la ciudad afronta retos importantes: celebraciones multitudinarias, eventos deportivos y la llegada masiva de visitantes durante los días de la Constitución y la Inmaculada Concepción. Según él, la administración tenía dos opciones: aplicar estándares mínimos de servicio o activar un plan de emergencia. Se optó por la segunda alternativa para garantizar la máxima flexibilidad y capacidad de respuesta ante cualquier situación.
La policía activa un operativo especial
Según el nuevo protocolo, los agentes trabajarán en tres turnos, adaptándose a las necesidades de cada jornada. El alcalde recalcó que la carga de trabajo variará; por ejemplo, el 5 de enero, día de la cabalgata de Reyes, se requerirá más personal que a comienzos de mes. Se prevé que el estado de emergencia se mantenga hasta el 20 de diciembre, y después entrará en vigor el tradicional plan navideño, válido hasta el 6 de enero.
Sin embargo, los sindicatos policiales han recibido la medida con descontento. Ya antes rechazaron el plan de trabajo propuesto para los días festivos, considerando que no tiene en cuenta los intereses de los agentes. El representante del sindicato Csif, Santiago Raposo, afirmó que el plan de emergencia no obliga a los policías a acudir al servicio, ya que los eventos multitudinarios y los partidos de fútbol no se consideran situaciones de emergencia. Según explicó, durante los fines de semana solo una cuarta parte de la plantilla está de guardia, y las cargas adicionales no se compensan adecuadamente.
Dificultades financieras y desacuerdos políticos
Una de las razones para rechazar la aprobación del plan especial fue la falta de financiación. Para su implementación se requerían 5,6 millones de euros del presupuesto de 2026, pero la oposición bloqueó la propuesta. Como resultado, las autoridades municipales no pudieron garantizar el pago de horas extras por los turnos festivos. Además, según Raposo, la administración no cuenta con la autorización del ayuntamiento para abonar horas adicionales, y el presupuesto restante para este fin es de solo 17 mil euros.
Durante el debate municipal, la oposición criticó el sistema obsoleto de organización del trabajo policial y acusó a las autoridades locales de aprobar en exceso eventos multitudinarios. En su opinión, la plantilla existente no puede hacer frente al aumento de la carga de trabajo, y las condiciones salariales dejan mucho que desear.
Reacción social y perspectivas
La decisión del alcalde ha generado una amplia repercusión pública. Muchos habitantes de la ciudad están preocupados por cómo se garantizará la seguridad durante las celebraciones masivas y la afluencia de turistas. Los sindicatos insisten en que, sin una financiación adicional y una revisión de las condiciones laborales, no es posible asegurar el funcionamiento eficaz de la policía en los días festivos.
Las autoridades de Sevilla, por su parte, aseguran que están tomando todas las medidas posibles para mantener el orden y la seguridad. Sin embargo, la falta de consenso entre la administración, la policía y la oposición crea un ambiente tenso en vísperas de uno de los períodos más concurridos del año. El tiempo dirá cómo evoluciona la situación.












