
El partido Hacer Nación, conocido por sus posturas de extrema derecha y xenófobas, ha cesado inesperadamente su actividad. Durante cinco años, la formación permaneció en la periferia de la política española, pero logró captar la atención pública gracias a declaraciones contundentes y acciones provocativas. Ahora, las principales figuras de Hacer Nación han asumido cargos en el sindicato Solidaridad, estrechamente vinculado a Vox.
El ex secretario general de Hacer Nación, Mario Martos, junto con sus colaboradores más cercanos, Carlos Navarro Valdelvira y Eloy Jaén, se han integrado oficialmente en Solidaridad. Este sindicato es considerado el «brazo obrero» de Vox y promueve activamente las ideas del partido entre la clase trabajadora. Hasta hace poco, Martos afirmaba abiertamente que Vox se estaba acercando gradualmente a su ideología, abandonando posiciones liberales en favor de los llamados valores «socialpatrióticos». Sin embargo, a su juicio, Vox sigue sin ser lo suficientemente radical respecto a la cuestión migratoria.
Desaparición repentina y cambio de discurso
A pesar de la ausencia de un anuncio oficial de disolución, la web de Hacer Nación ha sido desactivada y las cuentas en redes sociales han sido eliminadas o vaciadas. Solo permanecen accesibles algunas páginas regionales. Varios exlíderes del partido han realizado una exhaustiva «limpieza» en sus perfiles personales, eliminando referencias a su actividad anterior y comenzando a difundir activamente mensajes de Vox.
En mayo de 2023, Hacer Nación dio la sorpresa al lograr el éxito en las elecciones municipales de Velilla de San Antonio (Madrid), donde obtuvo casi el 12% de los votos y dos concejales, incluso más que Vox. Sin embargo, a nivel nacional, el partido no logró salir de la marginalidad política.
Campañas provocadoras y detenciones
Hacer Nación ha realizado varias acciones que han tenido gran repercusión entre los círculos de extrema derecha. En marzo de 2024, en vísperas del Día Internacional de la Mujer, activistas del partido lanzaron una campaña bajo el lema «Este 8 de marzo, ponte la burka», apareciendo en las calles con vestimenta cerrada y colgando carteles alusivos. Esta acción fue ampliamente discutida en los medios ultraderechistas.
En agosto de ese mismo año, dos miembros de Hacer Nación fueron detenidos en Rabat tras desplegar una pancarta con un mensaje antimigratorio frente a la torre Hassan. Estos hechos fueron una de las últimas apariciones públicas del partido antes de su desaparición.
El sindicato Solidaridad y sus líderes
La integración de antiguos dirigentes de Hacer Nación en Solidaridad no es casual. El secretario general del sindicato, Jordi de la Fuente, tiene una larga trayectoria en movimientos de extrema derecha. Antes de unirse a Vox, fue uno de los líderes de la organización neonazi MSR (Movimiento Social Republicano) y también formó parte de la dirección de Plataforma per Catalunya (PxC), que en 2011 obtuvo 67 concejales en municipios de Cataluña.
Con la incorporación de nuevos miembros procedentes de Hacer Nación, el sindicato Solidaridad refuerza su posición entre los votantes de tendencia radical. Al mismo tiempo, antiguos activistas de Hacer Nación buscan distanciarse de su pasado para centrarse plenamente en la promoción de las ideas de Vox y su ala sindical.
Consecuencias para el panorama político de España
La integración de cuadros de dos organizaciones de ultraderecha podría aumentar la influencia de Vox sobre ciertos sectores del electorado, especialmente entre quienes antes apoyaban grupos más radicales. Sin embargo, la desaparición de Hacer Nación también pone de manifiesto la incapacidad de estos partidos para consolidarse a largo plazo en la política española.
Aún no está claro si este traspaso de militantes supondrá un cambio en la retórica o la estrategia de Vox y su sindicato. Sin embargo, ya se observa que los exlíderes de Hacer Nación participan activamente en la elaboración de nuevos mensajes y campañas, intentando integrar sus ideas previas en una agenda más amplia.












