
En los últimos meses, la policía ha realizado una serie de redadas en todo Madrid y sus alrededores. Como resultado, se detectaron y clausuraron 20 pisos y viviendas donde se traficaba con sustancias prohibidas. La localización de estos puntos abarcó tanto los barrios céntricos de la capital como los suburbios limítrofes con otras autonomías. Llama la atención que los narcopisos no solo se encontraban en zonas desfavorecidas, sino también en áreas residenciales de prestigio, lo que evidencia la magnitud y la ramificación de la red delictiva.
Durante la operación fueron detenidas 42 personas vinculadas a la organización y funcionamiento de estos puntos. Entre los arrestados figuran tanto vendedores directos como individuos responsables de la logística y la seguridad del narcotráfico. Según la policía, en lo que va de año ya se han desmantelado 113 establecimientos similares en la región, y el número total de detenidos relacionados con el tráfico de drogas supera las 270 personas.
Alcance de la operación
La magnitud de la actuación quedó patente tras la publicación de un mapa con las direcciones de algunos de los narcopisos desmantelados. En él aparecen tanto barrios exclusivos como zonas de bajos ingresos. En algunos casos, los puntos de venta estaban en viviendas comunes, en otros, en casas independientes e incluso en modernos complejos residenciales. Esto confirma que el negocio de las drogas no se limita a un perfil social o una zona geográfica concreta.
La policía señala que para mantener el funcionamiento de estos puntos es necesaria toda una red de colaboradores. Esta incluye no solo a los vendedores, sino también a repartidores, vigilantes y personas encargadas del suministro y almacenamiento de la mercancía. Durante los registros se incautaron importantes partidas de drogas, así como dinero en efectivo y dispositivos de comunicación utilizados para coordinar las acciones entre los miembros de la red.
Perfil social
Las fuerzas de seguridad destacaron que los narcopisos operaban en diferentes zonas de la ciudad. En algunos casos, los vecinos de los pisos colindantes ni siquiera sospechaban lo que ocurría tras las paredes. En otros, los residentes locales habían denunciado en varias ocasiones la actividad sospechosa y las constantes visitas de personas ajenas. La policía subraya que la lucha contra estos fenómenos requiere no solo medidas inmediatas, sino también la participación activa de la sociedad.
Entre los detenidos se encuentran personas de diferentes edades y nacionalidades. Hay tanto ciudadanos de España como extranjeros residentes en la región. Según fuentes policiales, muchos de los arrestados ya habían sido investigados previamente por asuntos similares.
Evolución anual
Desde principios de año en Madrid y la comunidad se ha registrado un aumento en el número de narcopisos detectados. Solo en los últimos tres meses la cifra ha crecido en 20, lo que motivó la realización de una operación a gran escala. Según estimaciones de la policía, a pesar de las detenciones periódicas, las redes de tráfico continúan buscando nuevas formas de distribución e involucran a cada vez más personas en su actividad.
Las autoridades regionales señalan que la lucha contra el narcotráfico sigue siendo una de las prioridades para las fuerzas de seguridad. En un futuro próximo, se prevé reforzar la vigilancia sobre lugares sospechosos y continuar con la detección de nuevos puntos de venta. La policía hace un llamado a los ciudadanos para que informen sobre cualquier situación sospechosa, con el objetivo de combatir juntos la expansión de las drogas en la ciudad.











