
En la Comunidad de Madrid se preparan para el lanzamiento de un amplio programa de detección precoz del cáncer de cuello uterino. Para ello, se eligió una prueba que resultó ser la más asequible entre las cinco opciones propuestas. Sin embargo, esta decisión ha generado reacciones divididas entre los especialistas: algunos consideran que este test es menos informativo que otros y también podría ser menos preciso si la muestra la recoge la propia mujer en lugar de un profesional sanitario.
La calidad del método seleccionado ya ha traspasado los límites de la comunidad médica. Representantes de la oposición en el parlamento regional exigen explicaciones al gobierno de Madrid sobre por qué se priorizó el ahorro frente a las características técnicas. En el concurso para el suministro de pruebas, el criterio financiero fue determinante: la oferta más baja recibía 70 de los 100 puntos posibles. Como resultado, la empresa estadounidense Hologic fue la ganadora, aunque técnicamente su prueba era inferior a las de sus competidores.
El nuevo programa amplía el proyecto piloto Cervicam, que comenzó en 2023 en veinte centros médicos de la zona este de la ciudad. Ahora incluirá a mujeres de entre 25 y 65 años que hayan mantenido relaciones sexuales. Anteriormente, este tipo de revisiones se realizaba solo de forma esporádica. El objetivo de la prueba es detectar el virus del papiloma humano (VPH), que puede derivar en el desarrollo de cáncer. A diferencia de los test de ADN habituales, Hologic emplea un análisis de ARN, lo que, según algunos especialistas, proporciona menos información sobre los tipos de virus y puede dificultar la elección de la estrategia de tratamiento.
Entre las particularidades del nuevo enfoque destaca la posibilidad de que la propia mujer tome la muestra. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud no recomienda el uso de pruebas de ARN con este método de recogida, ya que considera que reduce la precisión. Las autoridades de Madrid no descartan todavía esta opción, porque la participación en los exámenes sigue siendo baja a pesar del envío de invitaciones. En la fase piloto, solo alrededor de un tercio de las mujeres invitadas participaron.
Resulta llamativo que, ya en verano, funcionarios de la sanidad madrileña criticaron el método de Hologic cuando la empresa trató de impugnar las condiciones del concurso. En aquel momento se señalaba que la prueba era de menor calidad y que el intento de cambiar las reglas se consideró desleal. Sin embargo, tras el recuento de puntos teniendo en cuenta el precio, Hologic superó a todos los competidores al ofrecer las pruebas casi a mitad de precio de lo esperado: 4,20 euros por unidad en lugar de 8 euros. Esto permitió que la región redujera a casi la mitad el gasto anual del programa.
La oposición insiste en una investigación parlamentaria, argumentando que el ahorro no debe ir en detrimento de la salud de las mujeres. Por su parte, las autoridades regionales subrayan que la prueba elegida cuenta con la aprobación de la OMS y permite reducir el número de falsos positivos, algo importante para la tranquilidad de las pacientes y la optimización de los gastos del sistema sanitario.
La Organización Mundial de la Salud se ha propuesto reducir la incidencia del cáncer de cuello uterino a valores mínimos para el año 2030. En España, gracias a la vacunación y la prevención, las cifras ya son más bajas que en la mayoría de los países. En 2024 se detectaron poco más de dos mil nuevos casos, lo que equivale a ocho por cada cien mil mujeres. Los cribados regulares se consideran una herramienta clave para reducir la mortalidad, ya que la detección precoz puede salvar hasta el 70% de las vidas.












