
En las últimas 48 horas se ha registrado un fuerte aumento en la llegada de migrantes a las Islas Baleares en pequeñas embarcaciones. Entre el lunes y el martes, los equipos de salvamento rescataron a 284 personas en las costas del archipiélago. En total, durante este periodo se localizaron unas quince barcas cerca de las costas de Mallorca, Ibiza y Formentera.
Según las autoridades locales, solo entre enero y julio de este año llegaron a Baleares aproximadamente 3.500 migrantes, lo que representa un aumento del 124% en comparación con el mismo periodo del año anterior. La principal causa de este incremento es el buen tiempo, que facilita la travesía marítima.
El lunes por la mañana, los servicios de rescate localizaron al primer grupo de nueve personas al suroeste de Ibiza. Casi al mismo tiempo, otros cuatro migrantes fueron interceptados en el puerto de Colònia de Sant Jordi en Mallorca. Más tarde, cerca de las diez de la mañana, se rescató a 33 personas frente a la isla de Cabrera. Esa misma tarde, se localizaron varios grupos adicionales de migrantes en las costas de Mallorca y Formentera, incluyendo las zonas cercanas a los faros de Ses Salines y Sa Mola, así como al sur de Cabrera. En total, el lunes llegaron a las islas 97 personas.
El martes, continuó el flujo de migrantes. Ya a las cuatro de la madrugada, 31 personas fueron detenidas en Colònia de Sant Jordi en Mallorca, y otras 27 en la playa de Migjorn en Formentera. Durante la noche y la madrugada se llevaron a cabo operaciones de rescate frente a la costa de Cabrera, donde se localizaron grupos de 23, 24, 22 y 15 personas. Más tarde, en la zona de Torrent de S’Alga en Formentera, otras 27 personas fueron detenidas en tierra. Por la mañana del martes, seis personas fueron localizadas en el puerto de Cabrera, y otras 12 en la carretera EI800 en Ibiza. En total, el número de llegadas durante el martes alcanzó las 187 personas.
Según las estadísticas oficiales, el año pasado llegaron ilegalmente a las Islas Baleares 5.882 migrantes. Las autoridades regionales han expresado su preocupación por la situación. En una reciente reunión celebrada en Palma entre la presidenta del Govern balear, Marga Prohens, y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, se debatió sobre la necesidad de reforzar el control migratorio y de proporcionar recursos adicionales a la región.
Las autoridades regionales temen que, si se mantiene el ritmo actual, las Islas Baleares puedan afrontar problemas similares a los que se registran en las Islas Canarias. Según las autoridades, la mayoría de las embarcaciones parten de puertos argelinos, lo que dificulta el control de los flujos migratorios.
La cuestión migratoria sigue siendo una de las principales preocupaciones en Baleares, y las autoridades locales insisten en la necesidad de más medidas y recursos para responder eficazmente a la situación.












