
En la sala de la Audiencia Nacional, el abogado Mario Pestana estuvo bajo un intenso escrutinio. Su interrogatorio duró casi una hora, durante la cual negó en repetidas ocasiones cualquier implicación en operaciones ilícitas. Ante las preguntas sobre la recepción de dinero en efectivo, el manejo de criptomonedas y la creación de compañías en Panamá, Pestana respondió de manera evasiva, insistiendo en que su labor se limitaba exclusivamente a la legalización de fondos de sus clientes. Sin embargo, tanto el juez Francisco de Jorge como el fiscal antidroga no quedaron satisfechos con sus explicaciones.
Pestana figura entre los principales implicados en el caso referente a una amplia red de blanqueo de capitales y narcotráfico, presuntamente liderada por Ignacio Torán y el inspector de policía Óscar Sánchez. Este último fue detenido en posesión de una gran cantidad de efectivo —más de 20 millones de euros, parte de los cuales estaban ocultos en las paredes de su vivienda. La investigación sostiene que fue Pestana quien diseñó complejas estructuras financieras para legalizar los beneficios ilícitos.
Dudas en el tribunal
Durante el interrogatorio, Pestana insistió en que desconocía el origen ilegal de los fondos de sus clientes. Afirmó que su trabajo consistía únicamente en la creación de empresas y la regularización de su contabilidad fiscal. Según sus declaraciones, Torán y Sánchez eran sus clientes, y el dinero que buscaban legalizar supuestamente procedía de negocios relacionados con licencias VTC, bienes raíces y loterías.
Sin embargo, tanto el juez como el fiscal mostraron escepticismo. Les llamó la atención el esquema de transferencias a través de paraísos fiscales y empresas en Panamá, Suecia y Polonia. Pestaña admitió que Sánchez tenía prisa por legalizar los fondos, pero insistió en que desconocía el origen real del dinero. El juez preguntó directamente: ¿por qué utilizar Panamá para la legalización de fondos cuando se puede declarar el ingreso ante Hacienda en España? La respuesta de Pestaña no convenció y solo aumentó las sospechas del tribunal.
Esquema de blanqueo
La investigación determinó que la empresa Pumba Gestión, creada en la primavera de 2024, fue clave en la trama de blanqueo de capitales. Formalmente, estaba gestionada por una familiar de Sánchez, pero en realidad todas las decisiones las tomaba el propio inspector. Pestaña sostuvo que no la conocía y que solo trataba los asuntos directamente con Sánchez. También negó haber facilitado la salida de grandes sumas en efectivo al extranjero.
Según los documentos del caso, Torán pagaba a Sánchez a cambio de protección y ayuda en la organización de envíos de drogas. Entre los episodios aparece el mayor alijo de cocaína incautado en la historia de España: 13 toneladas interceptadas en Algeciras. Por sus servicios, Sánchez recibía altas comisiones, que posteriormente intentaba blanquear a través de complejos entramados financieros, incluyendo empresas en Panamá, Suecia y Polonia.
Detalles de las operaciones
Pestaña contó que Sánchez le pidió transferir dinero, supuestamente obtenido por la venta de licencias VTC, a Panamá. Para ello se utilizaron dos empresas: una en Suecia y otra en Polonia. Según el abogado, el esquema fue copiado de una estructura similar que Torán había utilizado antes para transferir fondos desde Dubái a España a través de Panamá y una empresa española especializada en la gestión de activos extranjeros.
El juez se sorprendió por la complejidad del esquema y preguntó a Pestaña: ¿por qué es necesario utilizar paraísos fiscales para legalizar fondos si simplemente se pueden declarar los ingresos en España? El abogado no supo dar una respuesta clara, lo que generó aún más dudas en el tribunal.
Respuestas poco convincentes
Durante el interrogatorio, Pestaña negó haber recibido efectivo o haber ayudado a Sánchez a sacar millones de euros. Alegó falta de tiempo para presentar las declaraciones en España y aseguró que no tenía relación con criptomonedas, aunque en el caso figura una correspondencia con instrucciones para trabajar con activos digitales.
Pestaña relató también un episodio en el que Sánchez le envió una captura de pantalla de una operación bancaria por una cantidad que en un principio interpretó como dos millones de euros, pero que resultó ser de dos mil millones. Este hecho sorprendió incluso al banquero en Panamá, a quien el abogado reenvió el mensaje.
El juez preguntó si Pestana recomienda a otros clientes utilizar esquemas similares con empresas offshore y administradores nominales. El abogado aseguró que no lo hace y que esta situación fue una excepción.












