
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado su intención de convocar a representantes de Meta ante el Congreso. El motivo son las sospechas de recopilación sistemática y masiva de datos personales de usuarios, en posible violación de las leyes europeas de protección de datos. Esta decisión se produce después de que un tribunal ordenara a Meta pagar 479 millones de euros en compensación a medios de comunicación y agencias de noticias españolas.
El proceso judicial reveló que Meta, propietaria de plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp, utilizó datos personales de usuarios españoles para obtener ventajas en el mercado publicitario. Según el fallo, la empresa actuó de manera desleal, lo que le permitió superar a la competencia y liderar la publicidad digital.
Decisión judicial
El Juzgado de lo Mercantil de Madrid concluyó que Meta violó el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea. La empresa renunció a solicitar el consentimiento expreso de los usuarios y comenzó a procesar datos en base a la “ejecución de un contrato”, algo que la justicia española consideró ilegal. En los cinco años transcurridos desde la entrada en vigor del RGPD, Meta modificó su política de gestión de datos, lo que motivó la demanda judicial.
Durante el proceso, se constató que Meta no presentó ante el tribunal la documentación financiera que hubiera permitido conocer el beneficio real obtenido. El juez subrayó que, de contar con pruebas de un ingreso menor, la empresa las habría entregado. Según los demandantes, las ganancias de Meta por estas prácticas podrían haber superado los 5.000 millones de euros, aunque el tribunal limitó la indemnización a 479 millones.
Impacto en el mercado
La decisión judicial se basa en el análisis de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que evaluó la cuota de los editores españoles en el mercado de la publicidad digital. El juez concluyó que las acciones de Meta alteraron de manera significativa el equilibrio de fuerzas, privando a los medios locales de parte de sus ingresos. Ahora la empresa está obligada a compensar las pérdidas de todos los miembros de la Asociación de Medios de Información (AMI).
En la demanda se señalaba que, si Meta hubiera seguido utilizando el consentimiento de los usuarios como base legal, no se habría producido ninguna infracción. Sin embargo, el cambio de estrategia permitió a la compañía obtener una ventaja competitiva, lo que desembocó en el litigio. El tribunal español citó el artículo 15.1 de la ley sobre competencia desleal, que prohíbe obtener beneficios incumpliendo la legislación.
Contexto europeo
El escándalo en torno a Meta no se limita a España. La sentencia destaca que procesos similares se desarrollan en Francia, y que la magnitud de la actividad de la empresa abarca toda Europa. Ya en 2018, el Parlamento Europeo instó a hacer un uso más activo de las herramientas antimonopolio para combatir los abusos de las grandes plataformas tecnológicas.
En España, las acciones de Meta provocaron una redistribución significativa de los presupuestos publicitarios a favor de la corporación estadounidense. Esto debilitó la posición de los medios digitales locales, que no podían competir con las capacidades de segmentación basadas en datos recopilados de manera ilegal.
Consecuencias para Meta
Aunque los demandantes reclamaban más de 550 millones de euros, el tribunal sólo accedió parcialmente a sus peticiones. Sin embargo, la sentencia representa un duro golpe para Meta y podría sentar un precedente para otros países de la UE. Ahora la compañía está obligada a pagar indemnizaciones y a revisar sus prácticas de gestión de datos para cumplir con los estándares europeos.
Próximamente, los representantes de Meta deberán comparecer ante el Congreso de España para dar explicaciones. Se espera que este caso impulse nuevos debates sobre la regulación de los gigantes tecnológicos y la protección de los derechos de los usuarios en la era digital.












