
El conseller de Educación, Cultura y Universidades del Gobierno Valenciano, José Antonio Rovira, se ha visto envuelto en una gran polémica tras los hechos ocurridos el día de la devastadora DANA. En plena emergencia, el funcionario abandonó su puesto de trabajo, argumentando que las autoridades centrales no le proporcionaron información suficiente y generaron una falsa sensación de seguridad. Esta actitud desató una oleada de indignación entre diputados y la opinión pública.
Durante la sesión de la comisión parlamentaria, Rovira intentó eximir de responsabilidad al gobierno regional, asegurando que fue Madrid quien no garantizó una información oportuna. Sin embargo, le recordaron que desde la mañana se había declarado la alerta roja y que muchos colegios y universidades optaron por cerrar por su cuenta. Representantes de distintas formaciones acusaron al conseller de mentir y de intentar engañar al Parlamento.
Responsabilidad y competencias
A preguntas de los diputados, Rovira respondió que el 29 de octubre de 2024 no era el máximo responsable de la seguridad en los centros educativos. Según sus palabras, la conselleria no tiene competencias para decidir su apertura o cierre. Subrayó que únicamente es responsable del personal de su departamento y que no gestiona asuntos relacionados con emergencias.
Al mismo tiempo, en el parlamento recordaron que ese día en la región ya se estaban llevando a cabo operaciones de rescate, y la información sobre la alerta hidrológica por el río Magro y el arroyo Poyo llegó a las 11:40. El ministro declaró que no recuerda que la responsable gubernamental de emergencias le hubiera informado sobre el inicio de las labores de salvamento. Según sus palabras, una nueva alerta roja no le generó especial preocupación.
Críticas y acusaciones
Los diputados destacaron que, a diferencia del Ministerio de Educación, la vicepresidenta del gobierno advirtió con antelación a los centros de día y residencias de mayores sobre el peligro inminente. Rovira se limitó a publicar la información en la página web oficial y solo al día siguiente su departamento comenzó a llamar a los centros escolares para conocer los daños y ofrecer apoyo psicológico.
El ministro justificó sus acciones alegando la falta de datos fiables y que, en su opinión, tanto las estructuras regionales como estatales no le hicieron llegar la información completa sobre la situación. Subrayó que la delegada del gobierno en Valencia y la Confederación Hidrográfica del Júcar, responsables de coordinar la respuesta, tampoco actuaron con la debida diligencia.
Circunstancias personales
El día del desastre, Rovira se trasladó a Alicante en un coche oficial alrededor de la una de la tarde, alegando motivos familiares. Afirmó que, si hubiera recibido información más precisa, habría actuado de otra manera. Al mismo tiempo, en el parlamento se le acusó de minimizar la amenaza y de no haber tomado las medidas necesarias para proteger a los escolares y al personal.
Al finalizar el debate, los diputados preguntaron si el ministro había pedido disculpas al director del liceo de Cheste, fallecido durante el rescate en la escuela. Rovira respondió que el departamento ya había expresado sus condolencias y que ahora espera un gesto similar por parte de las autoridades centrales.











