
Un escándalo por la venta de suplementos alimenticios con exceso de mercurio en Murcia ha generado preocupación entre expertos en seguridad alimentaria y consumidores de toda España. El foco se centra en las actividades de la fundación Mahasandhi, vinculada a la comunidad budista de Abanilla, donde se hallaron grandes cantidades de mercurio y la elaboración de elixires que se distribuían en tiendas de productos naturales y farmacias.
Según informa El País, la investigación comenzó tras la detención del líder de la fundación, conocido como “Trascendencia Total”, en su residencia. Durante el registro, la policía incautó unos 180 kilos de mercurio. Exmiembros de la comunidad señalaron que este metal se utilizaba no solo en rituales, sino también como ingrediente en productos comercializados como suplementos alimenticios. Aseguran que el mercurio se empleaba para lograr efectos especiales que atraían a nuevos adeptos.
Control y consecuencias
Un análisis realizado por el servicio de seguridad alimentaria de Murcia determinó que cuatro de los cinco productos investigados contenían niveles de mercurio muy superiores a los permitidos. En particular, se hallaron concentraciones de entre 0,2 y 0,55 miligramos por kilo, frente al límite legal de 0,1 miligramos. Las autoridades suspendieron de inmediato la actividad de la empresa y retiraron los productos del mercado.
A pesar de ello, el informe señala que no es posible determinar con exactitud el nivel de riesgo para la salud, ya que se desconoce en qué cantidades y con qué frecuencia se consumían estos aditivos. Sin embargo, el hecho de que se superaran los niveles permitidos de mercurio sirvió como fundamento para abrir una causa por violación de las normas sanitarias y amenaza a la seguridad pública.
Producción sin control
Una de las antiguas integrantes de la fundación afirmó que la elaboración de los elixires se realizaba sin ningún tipo de control sanitario. La base consistía en infusiones de plantas como avena, alfalfa, alcachofa, romero y aloe, preparadas de forma casera. Luego, la mezcla se enviaba a una planta donde se añadía la llamada “base alquímica” importada de India. Según los testigos, este componente podría contener mercurio.
La inspección reveló que la empresa no tenía permiso para importar extractos vegetales y que la composición declarada en las etiquetas no correspondía al contenido real. El producto se promocionaba como un refuerzo para la inmunidad y la energía, y el precio de cada envase llegaba hasta los 50 euros. Algunos compradores reportaron efectos inusualmente intensos al usar estas gotas, lo que ahora se asocia con la acción tóxica del mercurio.
Aspectos legales y reacciones
El abogado de las víctimas ha presentado una solicitud para realizar una pericia adicional con el fin de determinar si estos productos representaban una amenaza real para la salud en caso de consumo regular o esporádico. Además, insiste en que el caso se investigue no solo como una infracción de la normativa sanitaria, sino también como un posible delito contra la salud pública y actividad ilegal relacionada con la alteración de la conciencia.
El proceso judicial continúa, pero las víctimas han tenido dificultades al prestar declaración. El juez rechazó su petición de ampliar los testimonios, y ahora el abogado planea recurrir esta decisión ante una instancia superior. Sigue sin resolverse cuántas personas podrían haberse visto afectadas por el consumo de estos suplementos.
En los últimos años ya se han detectado en España casos de sustancias peligrosas en complementos alimenticios y productos naturales. Por ejemplo, en 2024 se descubrió en Valencia un taller ilegal que fabricaba vitaminas con niveles excesivos de metales pesados. Estos incidentes resaltan la necesidad de reforzar el control sobre el mercado de suplementos alimenticios y garantizar la transparencia en su composición. Expertos señalan que los consumidores deben extremar las precauciones al elegir estos productos y que las autoridades han de responder de forma ágil ante posibles irregularidades.












