
En Cataluña tuvo lugar un acontecimiento capaz de transformar la percepción sobre la contribución femenina al arte del país. En vísperas del Día Internacional de la Mujer, el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) acogió una ceremonia donde casi cincuenta mujeres artistas, nacidas entre 1920 y 1950, recibieron un reconocimiento oficial. Esta decisión marcó un paso relevante para corregir una injusticia histórica, ya que muchas trayectorias creativas quedaron en la sombra debido al dominio de nombres masculinos en el ámbito artístico.
La organización corrió a cargo del MNAC y la Xarxa de Museus d’Art de Catalunya, que unieron fuerzas para materializar el proyecto Artistes. Femení Plural. Según informa El Pais, la iniciativa busca devolver nombres olvidados al contexto cultural y fomentar una visión más justa y diversa de la historia artística de la región. Entre las artistas reconocidas figuran tanto nombres poco conocidos para el gran público como aquellas que en los últimos años han recibido la atención merecida: Mari Chordà, Pilarín Bayés, Roser Capdevila, Sílvia Gubern, Teresa Gancedo, Pia Crozet, Tere Vila Matas y Kima Guitart.
Las mujeres en el centro de la atención
Durante la ceremonia, varias participantes señalaron que este reconocimiento fue una sorpresa agradable y motivo de alegría. Pilarín Bayés, reconocida ilustradora y autora de cientos de libros infantiles, remarcó la importancia del encuentro con las colegas y del reconocimiento a su aporte. Roser Capdevila, creadora de Les tres bessones, expresó su esperanza de que las mujeres por fin ocupen el lugar que merecen en el mundo del arte. Sus palabras reflejan el sentir general de las asistentes, quienes durante años han enfrentado limitaciones y prejuicios.
La Consellera de Cultura de Cataluña, Sònia Hernández, destacó en el evento que la contribución de estas mujeres al patrimonio artístico nacional es incalculable. Subrayó que su obra allanó el camino para nuevas generaciones de artistas y que este proyecto no se quedará solo en esta etapa, sino que continuará y se ampliará. Según RUSSPAIN.COM, este tipo de iniciativas gana cada vez más relevancia en la política cultural de la región.
Investigación y memoria
El proyecto Artistes. Femení Plural no se limita a una ceremonia de reconocimiento, sino que implica una extensa labor de investigación. La historiadora del arte Elina Norandi realizó el análisis, identificación y documentación de las biografías y obras de artistas cuyas piezas forman parte de las colecciones de los museos participantes en la red. Se prestó especial atención a una perspectiva crítica y de género sobre su obra, lo que permitió reevaluar el significado de estos trabajos para la cultura catalana.
En el marco del proyecto se grabaron entrevistas con las artistas, se recopilaron materiales de archivo y se creó una base de datos disponible en la sección Veu i Memòria del sitio web de la red museística. Este enfoque no solo contribuye a preservar la memoria, sino también a formar una nueva visión sobre el papel de la mujer en el arte del siglo XX. Como señala El País, iniciativas como esta se están convirtiendo en referencia para otras regiones de España.
Continuidad del trabajo
Los organizadores destacan que el reconocimiento de las mujeres artistas no es una acción puntual, sino parte de una estrategia a largo plazo para reconsiderar el patrimonio cultural. En el futuro, se planea ampliar la lista de participantes e involucrar a nuevos museos. Es relevante que la iniciativa haya recibido el apoyo no solo del sector profesional, sino también del público en general, lo que refleja un interés creciente por la igualdad en la cultura.
Entre las artistas destacadas se encuentran Maria Isabel Adalid, Maria Jesús Andreu, Maria Rosa Andrés, Pilarín Bayés, Josefina Brunés, Carolina Camañes, Roser Capdevila, Elisenda Capdevila-Gaya, Marta Casas, Xaro Castillo, Eugènia Ciuró, Mari Chordà, Montse Clavé, Lluïsa Clols, Dolors Cols, Carme Coma, Montserrat Costa, Martha Crockett, Pia Crozet, Sefa Ferré, Teresa Gancedo, Sílvia Gubern, Kima Guitart, Teresa Jordà Vitó, Lluïsa Jover, Ana Lentsch Madola, Rosa Mirambell, Toni Miserachs, Mercè Modol, Glòria Morera, Adelaida Murillo, Núria Picas, Núria Pié Barrufet, Elsa Plaza, Dolors Puigdemont, M. Assumpció Raventós, Carme Riera, Elisenda Sala, Maria Teresa Sanromà, Pilar Segura, Montserrat Senserrich, Marta Sentís, Mariel Soria, Dominica Sánchez, Montserrat Torras, Maria José Vela, Marika Vila, Tere Vila Matas, Antolina Vilaseca y Marga Ximénez.
El año pasado, el MNAC ya se había convertido en el centro del debate sobre los cambios culturales, cuando se anunció el concurso para trasladar los frescos únicos del monasterio de Sijena. Esta decisión, como se mencionó en el reportaje sobre el destino de los frescos de Sijena, también marcó una etapa clave para la política museística de Cataluña.
En los últimos años, en España crece la atención a la justicia histórica y la igualdad en el ámbito cultural. Iniciativas similares para recuperar nombres olvidados y replantear el papel de las mujeres en el arte se llevan a cabo en Madrid y Valencia. En 2025, el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid presentó una exposición dedicada a mujeres artistas del siglo XX, que generó una amplia repercusión social. En Valencia, un proyecto análogo permitió incorporar a la colección permanente obras de autoras hasta entonces desconocidas. Estos hechos demuestran que la política cultural en España es cada vez más inclusiva y orientada a la recuperación de la justicia histórica.












