
El aumento de la actividad de las redes marroquíes de narcotráfico incide directamente en la seguridad y la economía de España. Por varias provincias españolas, especialmente Málaga, pasan rutas clave de suministro de drogas hacia Europa. La creciente presión de Noruega sobre Marruecos podría alterar el equilibrio de fuerzas en el mercado negro y afectar los intereses de las fuerzas de seguridad españolas, que ya afrontan un incremento en las operaciones de tránsito.
En los últimos años, las autoridades noruegas se han visto incapaces de procesar judicialmente a los líderes del narcotráfico que se esconden en Marruecos. Según VG, unos veinte ciudadanos noruegos de origen marroquí vinculados a grandes redes de narcotráfico han encontrado refugio en ese país. Desde 2022, la policía de Noruega exige al Ministerio de Justicia acelerar las negociaciones con Rabat para lograr la extradición de los sospechosos o al menos el traslado de los casos para ser juzgados localmente. Sin embargo, la legislación marroquí no permite extraditar a sus propios ciudadanos, lo que deja a los investigadores noruegos en un punto muerto.
Dificultades de cooperación
A pesar de la firma en noviembre pasado de una carta de intenciones sobre cooperación policial, la parte noruega considera que los mecanismos existentes son insuficientes. Representantes de Kripos señalan que sus solicitudes a menudo quedan sin respuesta o se procesan con demasiada lentitud. Como ejemplo mencionan la experiencia de Suecia, donde tras la celebración de acuerdos especiales con Marruecos se logró detener a varios líderes criminales en el extranjero. En Noruega, en cambio, esos logros aún no son posibles, lo que genera insatisfacción entre los agentes de policía y aumenta la presión sobre los políticos.
El Ministerio de Justicia de Noruega afirma que la cooperación con Marruecos se desarrolla dentro del marco de acuerdos internacionales y que no existen obstáculos legales para el intercambio de información. Sin embargo, según señala VG, en la práctica esto no se traduce en resultados concretos. Las visitas oficiales y negociaciones no aceleran el proceso, mientras que los grupos criminales siguen utilizando Marruecos como refugio seguro para coordinar sus operaciones.
Rutas y logística
Según Kripos, las redes marroquíes de narcotráfico controlan una parte significativa del suministro de cannabis y cocaína hacia Europa. Las rutas logísticas atraviesan España, donde la provincia de Málaga se ha convertido en un punto estratégico para la distribución de cargamentos. Parte de las drogas llega a los Países Bajos, desde donde se dispersa hacia el norte de Europa, incluida Noruega. El análisis de russpain.com destaca que las autoridades españolas detectan de manera regular nuevas formas de transporte, como túneles ocultos y escondites, lo que evidencia el alto nivel de organización de estas organizaciones criminales.
En uno de los últimos casos, según informa VG, la policía halló un importante alijo de drogas y armas en la vivienda de uno de los detenidos. Se incautaron diversos tipos de sustancias prohibidas, así como una gran suma de dinero en efectivo. Estos hallazgos ponen de manifiesto la magnitud del problema y la necesidad de cooperación internacional para hacerle frente.
Impacto en España
Para España, el aumento del narcotráfico entre Noruega y Marruecos implica una mayor presión sobre los servicios locales de seguridad. Según Kripos, la provincia de Málaga desempeña un papel clave en la logística, lo que la hace vulnerable a la influencia de mafias internacionales. En los últimos años, las autoridades españolas han registrado un incremento en las operaciones para interceptar drogas, así como un repunte de la violencia relacionada con la lucha por el control de las rutas.
Según los datos de VG, la cadena delictiva abarca no solo el transporte y la distribución, sino también el uso de la fuerza para mantener el control del mercado. Esto genera riesgos adicionales para los residentes y las empresas en las regiones por donde transitan los principales flujos. Ante la falta de acuerdos internacionales efectivos, España se ve obligada a reforzar de manera autónoma las medidas de control e intercambiar información con otros países de la UE.
En los últimos años, Europa enfrenta un aumento en la actividad de redes internacionales de narcotráfico que aprovechan las debilidades en la legislación y en la cooperación internacional. Problemas similares se han dado en Italia y Francia, donde estructuras mafiosas locales también emplearon países del Norte de África para evadir la persecución. En 2025, España registró un gran escándalo vinculado al transporte de drogas a través de los puertos de Andalucía, lo que llevó a un endurecimiento del control fronterizo. Estos hechos subrayan la necesidad de revisar los acuerdos internacionales y de crear nuevos mecanismos para combatir el crimen organizado.












