
En Gipuzkoa se ha desplegado una operación que podría cambiar el panorama del mercado de especies raras de pescado en España. Ante la prohibición total de la pesca de angula, impuesta por las autoridades del País Vasco para la campaña 2025-26, la policía llevó a cabo una operación a gran escala contra el comercio ilegal de esta especie. La decisión de prohibir la pesca se tomó después de que la población de angula cayera por debajo de los límites biológicos de seguridad, lo que generó preocupación entre expertos y pescadores de la región.
La mañana del martes en la zona de Aginaga, en Usurbil, agentes de la Guardia Civil iniciaron una operación para frenar el tráfico ilegal de angulas. Según El Confidencial, la actuación policial responde al aumento de la actividad de grupos clandestinos que emplean complejas redes para transportar y vender crías de anguila. El operativo continúa y por el momento no se han revelado todos los detalles, aunque se sabe que ha afectado puntos clave donde previamente se detectaron intentos de pesca y comercio ilegal.
Contexto de la prohibición
La introducción de restricciones estrictas a la pesca de angula fue una medida necesaria tras los informes científicos que indicaron una fuerte reducción en la cantidad de esta especie en las aguas de Euskadi. Según russpain.com, estas acciones podrían cambiar la estructura del mercado y reforzar el control sobre los recursos biológicos. Los pescadores que antes se dedicaban a la angula se ven obligados a buscar nuevas fuentes de ingresos, mientras que las empresas locales afrontan interrupciones en el suministro.
La situación se complica porque la demanda de angula sigue siendo alta no solo en España, sino también en el extranjero. Esto crea condiciones para el desarrollo de un mercado negro, donde el precio de los alevines puede superar varias veces el valor legal. Las autoridades señalan que la lucha contra el tráfico ilegal requiere coordinación entre distintos organismos y cooperación internacional, especialmente con Francia, donde también se han detectado casos de exportaciones ilícitas.
Cooperación internacional
La operación en Gipuzkoa no fue la primera de este tipo. En mayo de 2023, la Guardia Civil, junto con la Gendarmerie française, Europol y OLAF, llevó a cabo varias redadas en diferentes localidades, incluyendo Oiartzun y Getaria. Entonces se incautaron 1,5 toneladas de angulas vivas y varias toneladas de producto congelado sin la documentación ni los certificados sanitarios requeridos. Como resultado, 27 personas fueron detenidas en España y Francia, logrando uno de los mayores éxitos en la lucha contra el comercio ilegal de especies raras de peces.
Como señala El Confidencial, este tipo de operaciones demuestran que el problema no es solo regional, sino también internacional. La participación de organismos europeos permite rastrear las cadenas de suministro y detectar grupos organizados que actúan en varios países a la vez. Esto resulta fundamental, ya que las ganancias por el contrabando de angulas son comparables a las de otros tipos de tráfico ilegal.
Consecuencias para la región
Para los habitantes de Gipuzkoa y otras zonas costeras del País Vasco, el endurecimiento del control supone no solo una menor disponibilidad de un producto tradicional, sino también posibles cambios en la economía local. El sector pesquero, que depende de la captura estacional de angulas, se ve obligado a adaptar sus modelos de negocio y buscar nuevos nichos. Al mismo tiempo, el refuerzo de las medidas policiales podría reducir el número de operaciones ilegales y contribuir paulatinamente a la recuperación de la población de anguila en los ríos de la región.
En los últimos años, España ha sido escenario de grandes operaciones contra el tráfico ilegal de recursos marinos. Por ejemplo, en 2024, varias bandas dedicadas a la captura y exportación de especies prohibidas de moluscos fueron detenidas en Galicia. Medidas similares se tomaron en Andalucía, donde las autoridades reforzaron la vigilancia de la pesca de atún. Estos hechos demuestran que la lucha contra la pesca furtiva y el comercio ilegal sigue siendo una de las prioridades para las fuerzas de seguridad del país.












