
En Madrid, el presidente de España, Pedro Sánchez, intervino en el Congreso de los Diputados para presentar una nueva serie documental dedicada a los acontecimientos del 23 de febrero de 1981. Según sus palabras, este proyecto no solo revive momentos históricos, sino que también recuerda la fragilidad de las instituciones democráticas en la sociedad actual.
Sánchez señaló que el momento actual exige especial atención a la preservación de los valores democráticos. Se dirigió a las nuevas generaciones, subrayando que la libertad y los derechos ciudadanos no son conquistas garantizadas para siempre. Según el presidente del Gobierno, la sociedad debe estar preparada para enfrentar cualquier intento de limitar o someter la democracia, independientemente de la forma que adopten esas amenazas.
El presidente evitó comentar directamente la reciente decisión judicial sobre el Fiscal General, pero su discurso dejó claro que cualquier abuso de poder o intento de controlar la democracia es inaceptable. Sánchez expresó su convicción de que solo a través del esfuerzo conjunto se puede proteger la soberanía popular y evitar un regreso a prácticas autoritarias.
Para concluir su intervención, Sánchez recordó que la democracia requiere de protección diaria y de la participación constante de la ciudadanía. Llamó a no caer en la nostalgia del pasado ni permitir que intereses económicos o ambiciones políticas condicionen los pilares del Estado. En su opinión, solo una sociedad civil activa puede garantizar la estabilidad y el desarrollo del país.












