
La mañana del viernes, en la zona de Churriana (Málaga), la policía local intervino en una gran fiesta organizada en una casa alquilada. Dentro se encontraban más de cien personas reunidas sin ningún tipo de permiso. Ahora, el organizador del evento deberá responder por realizar actividades recreativas sin la documentación necesaria y por intentar dificultar el trabajo de los inspectores.
Los agentes detectaron la preparación del evento con antelación gracias a la actividad en redes sociales. Durante la noche, los asistentes se intercambiaban mensajes para concretar el lugar exacto del encuentro. La entrada a la fiesta costaba 25 euros, y cuando la policía llegó a la vivienda en Carretera de Coín, ya había más de cien invitados.
Los vecinos del barrio tampoco se quedaron de brazos cruzados: la policía recibió varias quejas por la música alta y los coches mal aparcados. Durante la inspección se multó a los propietarios de diez vehículos, de los cuales cuatro tuvieron que ser retirados por la grúa. Además, varios asistentes fueron denunciados por hacer sus necesidades en la vía pública.
Restricciones y medidas
La policía no solo puso fin a la fiesta, sino que también bloqueó la entrada para nuevos visitantes. Todos los que salían de la vivienda fueron identificados. Las autoridades también detectaron otro intento de organizar una fiesta privada en otra casa de la calle Canal, también en Churriana. Al organizador de este evento también le espera una sanción administrativa por carecer de permisos, aunque tras ser advertido accedió a finalizar la celebración.
Las autoridades de Málaga han recordado a los ciudadanos la importancia de verificar con antelación la legalidad de los eventos, especialmente durante las celebraciones navideñas y de Año Nuevo. Se recomienda a los organizadores aportar toda la información necesaria sobre las autorizaciones y las condiciones para la realización de las actividades.
Reacción social
El caso ha generado un amplio debate entre los vecinos de Churriana. Muchos han manifestado su preocupación por la seguridad y el orden en la zona, sobre todo en días festivos, cuando aumenta el número de este tipo de celebraciones. La policía recalca que seguirá vigilando el cumplimiento de las normas y actuará de inmediato ante cualquier infracción.
Las autoridades advierten que participar en fiestas no autorizadas puede acarrear sanciones tanto para organizadores como para invitados. Se presta especial atención al ruido, el aparcamiento y el mantenimiento del orden público. En vísperas de las fiestas, el control sobre este tipo de celebraciones será aún más estricto.











