
En España ha comenzado un proceso acelerado para elegir a un nuevo responsable del área operativa de la Policía Nacional. El motivo fue la inesperada dimisión del anterior director, provocada por acusaciones de agresión sexual. Este hecho ya ha impactado en el funcionamiento del organismo y podría suponer un cambio histórico: por primera vez en la historia de la institución, se baraja la candidatura de una mujer para un puesto clave.
Concurso extraordinario
El Ministerio del Interior ha publicado la decisión de iniciar un procedimiento especial para cubrir la vacante de director operativo. Los candidatos deberán presentar sus documentos y currículum a través de la red interna en solo una semana. Este plazo tan reducido responde a la necesidad de estabilizar la dirección cuanto antes y poner fin al periodo de incertidumbre surgido tras la salida de José Ángel González Jiménez, conocido como Jota.
Según informa El País, la decisión sobre el nombramiento la tomará personalmente el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras consultar con el director de la Policía, Francisco Pardo, y la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo. Solo podrán participar en el proceso los principales comisarios que no se encuentren en suspensión o en situación de prejubilación por motivos de salud. El ganador obtendrá, además del cargo, una retribución extra de 48 600 euros anuales, correspondiente al máximo rango de la jerarquía administrativa.
Mujeres entre las favoritas
Actualmente, en la Policía Nacional de España trabajan 89 hombres y 22 mujeres en el cargo de comisario principal. Tras el escándalo y la salida del anterior jefe, las funciones están siendo asumidas temporalmente por Gemma Barroso, responsable de recursos humanos y formación. Por primera vez en la historia del organismo se analiza la posibilidad de que una mujer ocupe un puesto tan elevado, una cuestión que gana relevancia tras las acusaciones dirigidas al exdirector.
Entre las posibles candidatas se mencionan seis mujeres que forman parte del consejo asesor del director de la policía. Entre ellas están Gemma Barroso, Almudena Tudanca, María del Carmen Solís, Alicia Malo, Luisa María Benvenuty y María Cristina Marí García. Todas ellas ya ocupan cargos directivos en distintos departamentos, lo que aumenta el interés por el proceso y subraya el carácter simbólico de una posible designación.
Reacciones y consecuencias
El escándalo en torno al exdirector ha generado un amplio debate público y ha puesto sobre la mesa la discusión sobre el papel de la mujer en los cuerpos de seguridad. Dentro del Ministerio del Interior, cobra fuerza la opinión de que el nombramiento de una mujer como directora operativa sería no solo un paso hacia la igualdad, sino también una señal importante para toda la sociedad. Según RUSSPAIN.COM, decisiones similares ya se han debatido en otros organismos públicos tras resonantes casos de delitos sexuales, como ocurrió con la dimisión de la jefa del ICAVI en Canarias (detalles sobre las consecuencias del escándalo en Canarias).
En los próximos días se sabrá quién ocupará el puesto vacante. Fuentes internas del departamento señalan que la decisión se tomará lo antes posible para restaurar la confianza en la policía y garantizar la estabilidad en la gestión.
En los últimos años, España se ha enfrentado a varias dimisiones sonadas en organismos públicos por acusaciones de delitos sexuales o abusos de poder. Estos episodios han provocado una revisión de las políticas de personal y han acelerado el ascenso de mujeres a cargos directivos. Tales cambios ya han impactado no solo a los cuerpos de seguridad, sino también a otros sectores de la administración pública. Cada nuevo escándalo impulsa el debate sobre la igualdad de oportunidades y la transparencia en los nombramientos de puestos clave.










