
En la Academia del Aire y del Espacio de Murcia se vivió un momento muy esperado por los seguidores de la familia real española. La princesa Leonor, hija mayor del rey Felipe VI y la reina Letizia, pilotó por primera vez en solitario una aeronave de instrucción Pilatus PC-21. Este hito representa no solo un logro personal para la futura reina, sino también un paso fundamental en su formación militar, que ya entra en su cuarto mes.
Antes de obtener el derecho a volar sola, Leonor superó una intensa formación teórica y acumuló decenas de horas de práctica en simuladores. En la academia, el enfoque no se limita a las disciplinas tradicionales: los cadetes aprenden a pilotar drones, conocen los desafíos del espacio y entrenan protocolos de emergencia. Para Leonor y sus compañeros, esta etapa era obligatoria y exigía máxima concentración y disciplina.
Rumbo al cielo
En las primeras semanas de instrucción, la heredera al trono aprendió los fundamentos de vuelo en simuladores que reproducen fielmente las condiciones reales. Los simuladores FTD, con visión panorámica, permiten experimentar la sensación de estar en la cabina de un avión e incluso simular situaciones de emergencia. Solo tras superar satisfactoriamente esta fase, Leonor pudo iniciar las prácticas con los modernos Pilatus PC-21, que recientemente reemplazaron a los antiguos Casa C-101.
La dirección de la academia subrayó que el vuelo en solitario solo está permitido para aquellos cadetes que estén completamente preparados para esta prueba. No se hicieron excepciones para Leonor: sus habilidades y conocimientos fueron evaluados con el mismo rigor que al resto. El día de su primer vuelo, cumplió con todos los procedimientos necesarios: recibió instrucciones, revisó el estado técnico del avión, completó la documentación y asistió al imprescindible briefing previo al vuelo.
El momento de la verdad
El 18 de diciembre fue para la princesa Leonor un día que recordará toda su vida. Vestida con el uniforme de vuelo, casco en mano y mirada decidida, ocupó el asiento del piloto y elevó el avión al cielo. Según las normas de la academia, durante el primer vuelo en solitario ningún otro avión puede acercarse al cadete, para garantizar la máxima seguridad. Por ello, las fotos y vídeos de este momento solo se tomaron después del aterrizaje.
Cuando la aeronave regresó sin contratiempos al aeródromo, Leonor fue recibida con aplausos y felicitaciones. En las imágenes publicadas posteriormente se puede ver cómo muestra con orgullo el galón especial en su manga, señal de que ha completado con éxito su primer vuelo en solitario. Este gesto simbólico se convirtió para muchos en un inspirador ejemplo de determinación y perseverancia.
Nuevos horizontes
Tras completar esta etapa de formación, Leonor pudo iniciar sus vacaciones de Navidad, que se extenderán hasta el 8 de enero. Le esperan aún varios meses de servicio militar, después de los cuales concluirá definitivamente su preparación en el ejército para dar paso a su educación civil. Durante el último año, la princesa ya ha realizado prácticas en el ejército de tierra y en la armada, y ahora ha sumado experiencia en aviación a su formación.
Desde la academia señalan que el programa de formación para la futura jefa de Estado fue diseñado atendiendo a los requerimientos actuales, incluyendo no solo prácticas de vuelo, sino también el aprendizaje de nuevas tecnologías y el desarrollo de habilidades de liderazgo. Para Leonor, esto representa no solo un desafío, sino también la oportunidad de demostrar que está preparada para su futuro papel.
Si no lo sabía, la princesa Leonor es la primera mujer en la historia de España que recibe una formación militar tan completa como heredera al trono. Nació en 2005 y, desde muy pequeña, se ha preparado para su papel como futura reina. Además de su educación militar, Leonor domina varios idiomas y participa activamente en la vida pública del país. Su formación en la Academia del Aire y del Espacio en Murcia forma parte de un ambicioso programa para prepararla para sus futuras responsabilidades institucionales.











