
En Extremadura, el panorama político ha dado un giro inesperado: Óscar Fernández Calle se ha convertido en el candidato de Vox para presidir la comunidad autónoma. Su nominación sorprendió a muchos, ya que hasta ahora no era muy conocido fuera del ámbito político regional. La decisión se tomó después de que la presidenta actual de la región por el Partido Popular, María Guardiola, anunciara elecciones anticipadas tras no lograr la aprobación de los presupuestos en el parlamento.
Óscar Fernández Calle tiene un pasado poco habitual para un político. Antes de involucrarse en la vida pública, trabajó en el ámbito sanitario. Tras diplomarse como enfermero, ocupó un cargo directivo en una empresa farmacéutica, donde era responsable de la organización y la gestión de equipos. Esta experiencia ha sido uno de los principales argumentos de Vox a favor de su candidatura: el partido apuesta por personas que conocen de cerca los problemas reales del sistema sanitario para demostrar su competencia en este sector.
En los últimos años, Fernández Calle ha ascendido rápidamente dentro del partido. Llegó a liderar la delegación provincial de Vox en Cáceres y se ha convertido en uno de los referentes de la formación en la región. En el parlamento autonómico, ocupa el cargo de portavoz oficial del grupo Vox, lo que le ha permitido participar activamente en la labor legislativa y ganar relevancia política en medio de unas relaciones complejas con el Partido Popular.
Trayectoria política
En el Parlamento de Extremadura, Fernández Calle asumió un amplio abanico de responsabilidades. Fue secretario de varias comisiones clave: Infraestructuras, Presupuestos y Hacienda, así como de la comisión sobre el estatuto de los diputados y la supervisión de los medios de comunicación regionales. Además, forma parte de las comisiones de Sanidad, Economía, Empleo, Transformación Digital, así como de Política Interior y funcionamiento del gobierno.
Su labor no se limita únicamente a las comisiones permanentes. Fernández Calle también participa en grupos especiales que analizan la financiación de la región e investigan las causas y consecuencias de los grandes incendios forestales ocurridos en Extremadura durante el verano. Este abanico de funciones refleja su implicación en distintos ámbitos de la vida regional.
Cambios internos en el partido
El nombramiento de Fernández Calle se produjo en un contexto de relaciones complicadas entre Vox y el Partido Popular. Tras las pasadas elecciones, ambas formaciones formaron una coalición, pero en el verano de 2024 la alianza se rompió. Vox abandonó el gobierno y el líder nacional del partido, Ignacio Garriga, expresó abiertamente su descontento con la posición de María Guardiola, a quien acusó de no querer llegar a compromisos, a pesar de los exitosos ejemplos de colaboración en otras regiones.
Dentro del propio partido también hubo cambios. El segundo posible candidato para liderar la región era Ángel Pelayo Gordillo, pero se le confió la dirección del grupo Vox en el Senado. Según Garriga, Gordillo es quien mejor encaja para desempeñarse en la cámara alta, donde el partido espera reforzar su presencia.
Apuesta por la experiencia
Vox destaca que la trayectoria profesional de Fernández Calle en el ámbito sanitario y farmacéutico no es una simple formalidad. El partido confía en que sus conocimientos y habilidades de gestión ayudarán a afrontar los retos económicos y sociales que enfrenta Extremadura. En un contexto en el que la medicina y el apoyo social adquieren cada vez más relevancia, esta elección se percibe como lógica y estratégicamente acertada.
El propio Fernández Calle aún no ha hecho declaraciones contundentes, prefiriendo centrarse en la preparación de la campaña electoral. Su equipo está convencido de que la combinación de su experiencia en el sector privado y su labor en el Parlamento le permitirá ofrecer a los votantes nuevas soluciones para la región.











