
Desde 2018, la playa de San Lorenzo en Gijón recibe a vecinos y turistas con manchas negras en la arena, especialmente visibles tras tormentas o fuerte oleaje. Los habitantes están cansados de esta imagen: para algunos es solo una molestia visual, para otros, una señal preocupante sobre el estado del medio ambiente.
La pregunta sobre el origen de estas manchas sigue sin respuesta clara. Algunos expertos aseguran que todo se debe al antiguo naufragio del barco «Castillo de Salas», hundido en 1986 con una carga de carbón. Otros insisten en que el problema está relacionado con las operaciones actuales de transbordo de carbón en el puerto de El Musel. Ambas teorías están respaldadas por estudios, pero no existe un consenso definitivo.
En los últimos meses, las autoridades portuarias han anunciado el inicio de una nueva investigación junto con el Instituto de Hidráulica de Cantabria. Los expertos planean analizar cómo influyen el viento, las mareas y las olas en la aparición de las manchas. Además, se estudiará el movimiento de las partículas de carbón y su sedimentación en la costa. También participa la Universidad de Oviedo, que evaluará la situación en las dársenas portuarias y propondrá medidas para prevenir la contaminación.
Los habitantes de Gijón no ocultan su irritación: exigen a la administración medidas concretas y no discusiones interminables. Entre las propuestas se encuentran la instalación de barreras de protección y refugios especiales para evitar que el carbón llegue al mar. La gente teme no solo por el aspecto de la playa, sino también por la salud: en días de viento, el polvo de carbón se dispersa por los alrededores y se deposita en las casas y parques infantiles.
Mientras tanto, la situación sigue siendo tensa. Cada nueva tormenta deja huellas frescas en la arena y las disputas entre científicos y funcionarios solo aumentan el descontento. En Gijón esperan que el nuevo estudio finalmente aporte respuestas claras y ayude a eliminar las manchas negras que se han convertido en símbolo de este prolongado problema ecológico.












