
En pleno corazón de Álava, una de las provincias del País Vasco, se esconde un paraje natural capaz de transportar a los viajeros del norte de España a paisajes propios del sudeste asiático. A tan solo cuarenta kilómetros de Vitoria-Gasteiz se encuentra una ruta que cada año atrae a más aficionados al senderismo y fotógrafos, especialmente en otoño. Este rincón sorprende por su parecido a una selva tropical, gracias a la abundancia de musgo, cascadas y aguas cristalinas.
Se trata del sendero que recorre el nacimiento del río Tobería, cuyas aguas emergen de una fuente subterránea en la sierra de Entzia. El caudal desciende en saltos por escalones rocosos, creando una serie de fotogénicas cascadas. El clima húmedo y el denso bosque que flanquea el río dan lugar a un ecosistema único, donde rocas y troncos quedan cubiertos de un musgo esmeralda que aporta ese distintivo aire ‘asiático’.
La ruta no presenta dificultad y resulta ideal para una excursión familiar de fin de semana. Su trayecto total es de apenas 2,4 kilómetros, y recorrerlo ida y vuelta, con paradas para hacer fotos, no lleva más de dos horas. El sendero parte de la plaza central del pequeño pueblo de Andoin, desde donde una pista forestal pasa junto a un antiguo molino. El camino está claramente señalizado con marcas azules que conducen directamente hasta las cascadas.
A pesar de la facilidad general del recorrido, hay tramos con ligeras pendientes, por lo que se recomienda llevar calzado de montaña cómodo. Esto es especialmente importante después de las lluvias, cuando el terreno se vuelve resbaladizo. Sin embargo, es precisamente en días lluviosos o en otoño cuando la ruta revela toda su belleza: el río se llena de agua y las cascadas se muestran poderosas e impresionantes. El agua que fluye sobre toba caliza —una roca porosa— crea un espectáculo hipnótico.
Paseando por el sendero, se pueden ver varios saltos de agua y pequeñas pozas de agua cristalina. Todo este esplendor está enmarcado por un bosque de hayas y robles, que en otoño se tiñe de vibrantes tonos amarillos y rojizos. Para quienes deseen disfrutar de una vista panorámica, hay un mirador equipado que ofrece una espectacular imagen de todo el valle con sus cascadas. Este lugar es valioso no solo por su belleza, sino también por su interés geológico, ya que la toba caliza se ha utilizado tradicionalmente en la construcción de muchos edificios emblemáticos en Álava.
A pesar de su proximidad a ciudades como Salvatierra y Vitoria-Gasteiz, esta ruta aún no sufre masificación turística. Esto permite disfrutar de la tranquilidad y el silencio en plena armonía con la naturaleza. Es importante señalar que el sendero no está adaptado para personas con movilidad reducida ni es apto para cochecitos de bebé. Para llegar al punto de inicio, el pueblo de Andoin, hay que tomar la carretera A-1 y desviar hacia Asparrena. Se puede aparcar junto a la iglesia local.
Cabe mencionar que el País Vasco, o Euskadi, es una comunidad autónoma en el norte de España, conocida no solo por su cultura y gastronomía únicas, sino también por sus impresionantes paisajes naturales. Esta región forma parte de la llamada “España Verde” gracias a su clima oceánico húmedo, que favorece el crecimiento de frondosos bosques y la formación de valles verdes. Además de las famosas playas del golfo de Vizcaya, las zonas interiores ofrecen numerosas rutas de senderismo, permitiendo a los viajeros descubrir cascadas ocultas, bosques misteriosos y cumbres montañosas.












