
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha decidido cambiar la estrategia del Ejecutivo tras un año complicado y una notable pérdida de peso en el Parlamento. Ha encargado a los ministros de la coalición PSOE y Sumar que preparen una lista de iniciativas sociales concretas que puedan ponerse en marcha sin necesidad de aprobación del Congreso. El principal objetivo es recuperar la iniciativa y reforzar el vínculo con la ciudadanía, que cada vez lidia más con el aumento de precios y dificultades en el mercado de la vivienda.
Sánchez insiste en que cada iniciativa debe ser clara, de fácil aplicación y con un impacto tangible para la sociedad. Además, recalca la importancia de que estas medidas sean visibles y estén claramente asociadas al Gobierno central, no a las administraciones autonómicas, donde predomina la oposición.
En busca de nuevas soluciones
Se ha encargado a los ministros que presenten tres o cuatro propuestas cada uno, que puedan implantarse ya en 2026. El presidente subraya que las iniciativas deben ser ambiciosas, pero sin implicar grandes gastos presupuestarios. Este enfoque permitirá al Gobierno actuar al margen de negociaciones complicadas con otras formaciones, especialmente con Junts y el Partido Popular, que ya han bloqueado varias reformas clave.
Entre las prioridades están el apoyo a familias, jóvenes y personas mayores. Por ejemplo, se estudia la posibilidad de seguir incrementando el salario mínimo, que ya ha subido un 61 % durante el mandato de Sánchez. Para 2026 se prevé elevarlo a entre 1.221 y 1.240 euros mensuales, además de considerar beneficios fiscales para este grupo de trabajadores.
Programas sociales
Entre las nuevas medidas destaca el apoyo estatal para la compra de gafas y lentes de contacto destinado a menores de 16 años. La ayuda podría llegar hasta los 100 euros por persona. Esta decisión busca aliviar la carga financiera de las familias y facilitar el acceso a productos sanitarios para los menores.
También se presta atención a la creación de empleo. El gobierno resalta especialmente la contribución de la industria de defensa a la generación de puestos de trabajo en regiones como Soria, Jaén y Teruel. En los próximos años, se invertirán más de 10.400 millones de euros en el sector para alcanzar el objetivo de destinar el 2 % del PIB al gasto militar.
Táctica política
Sánchez prefiere no revelar los detalles de las nuevas iniciativas antes de las principales campañas electorales en Aragón, Castilla y León y Andalucía. Esta estrategia permite mantener la expectación y reforzar el interés sobre las acciones del gobierno tras recientes reveses, como en Extremadura, donde los socialistas perdieron apoyo debido a la desilusión del electorado.
Al mismo tiempo, varias decisiones clave, como la indexación de las pensiones y el aumento de los salarios de los funcionarios públicos, aún requerirán la aprobación del parlamento. Sin embargo, el gobierno tiene la intención de centrarse en aquellas medidas que puede implementar por sí mismo para demostrar eficacia e iniciativa.
Restricciones financieras
Ante la incertidumbre sobre la aprobación del presupuesto para 2026, Sánchez exige a los ministros que sean especialmente cautelosos al planificar los gastos. Las nuevas medidas no deben suponer un aumento significativo del gasto público. Esto cobra especial relevancia en medio de negociaciones complejas con los grupos parlamentarios y la ausencia de garantías de apoyo por parte de la oposición.
En diciembre, el Ministerio de Transportes ya presentó al gobierno proyectos por más de 3.000 millones de euros, lo que demostró cómo es posible llevar a cabo iniciativas de gran envergadura sin la participación del Congreso. Se planea continuar utilizando esta experiencia en el futuro.
Competencia con la oposición
El gobierno destaca su papel como defensor de los intereses públicos y los servicios estatales, diferenciándose de la oposición, a la que acusa de intentar desmantelar los programas sociales. Sánchez busca demostrar que, incluso en un contexto de inestabilidad política, el Ejecutivo es capaz de tomar decisiones relevantes para la vida cotidiana de los ciudadanos.
En los próximos meses se prevé la presentación de nuevas iniciativas que buscan responder a las demandas de la sociedad y reforzar la posición del gobierno de cara a las elecciones. Las autoridades apuestan por cambios concretos y tangibles para recuperar la confianza de los votantes y demostrar su capacidad de actuar al margen de las dinámicas parlamentarias.











