
El Senado aprueba debatir una iniciativa polémica
La Cámara Alta del Parlamento español ha dado luz verde a la discusión de un proyecto de ley que podría cambiar las reglas del juego para los propietarios afectados por ocupaciones ilegales. El texto, presentado por el Partido Popular (Partido Popular), contempla la posibilidad de cortar el suministro de agua, electricidad y gas en pisos y casas ocupados sin el consentimiento del propietario. Estas acciones no se considerarían delito penal si la iniciativa recibe la aprobación definitiva.
Anteriormente, intentos similares en el Congreso (Congreso de los Diputados) encontraron resistencia, pero ahora el Senado (Senado) ha decidido darles otra oportunidad. El proyecto de ley propone modificar el artículo 172.1 del Código Penal para dejar claro que la suspensión de suministros en una vivienda ocupada no será considerada coacción ni intimidación.
Argumentos de las partes y jurisprudencia
Los autores de la iniciativa citan recientes sentencias en Barcelona (Barcelona), donde los jueces coincidieron en que los propietarios tienen derecho a cortar los suministros en caso de ocupación ilegal, sin miedo a ser acusados de coacción. Este fallo sentó un precedente y generó un animado debate entre juristas y sociedad.
En la exposición de motivos del proyecto de ley se señala que cortar el agua o la electricidad no debe considerarse un delito penal cuando se trata de proteger los derechos del propietario. Además, los tribunales de Barcelona han establecido que, antes de archivar un caso de ocupación ilegal, la policía debe identificar a todas las personas presentes en el inmueble para evitar la impunidad de los llamados “ocupantes desconocidos”.
Posibles consecuencias para propietarios y ‘okupas’
Si el proyecto de ley supera todas las fases de aprobación, los propietarios podrán dejar oficialmente de pagar los suministros en sus inmuebles ocupados sin su consentimiento. Esto podría convertirse en una herramienta adicional de presión sobre los infractores, además de acelerar el proceso de recuperación de la vivienda.
Al mismo tiempo, la nueva norma prevé que los tribunales no podrán archivar casos de ocupación ilegal hasta que la policía determine quién reside en el inmueble en disputa. Este enfoque permitirá identificar a las personas vulnerables y, si es necesario, brindarles apoyo social en lugar de proceder a desalojos indiscriminados.
Próximamente, el proyecto de ley será remitido al Congreso, donde su futuro dependerá de la postura de los diputados. Si se aprueba, España podría convertirse en uno de los primeros países de Europa donde los propietarios cuenten con atribuciones tan amplias para combatir la ocupación ilegal.











